Cuando intervenga en la vida social de su hijo adolescente
  • Como madre de una hija adolescente, sé que cuando un adolescente empieza a gritar como un niño de dos años, da la voluntad de girar la espalda y desistir. Pero no lo haga, espere. Mi hija Erin me dijo (y estoy seguro de que toda madre quisiera oír esto) que ella quería que me lastimar así como ella creía que quería hacerla daño. Ella dijo también que, años más tarde, se sintió agradecida por mis intervenciones, fueran ellas a causa de sus novios o amigos. El deseo secreto de cada padre o cada madre es que su hijo adolescente un día entienda.

  • Vea aquí una lista de signos indicativos de que ha llegado la hora de preocuparse por el hijo adolescente. Shannon preparó esa lista mientras trabajaba como terapeuta especializada en la recuperación de personas con traumas causados ​​por ataque sexual, cuidando a adolescentes y madres. La lista contiene alertas rojas o comportamientos que no se pueden omitir. Si descubre que su hijo adolescente tiene alguno de los comportamientos descritos en la lista, le recomiendo que busque asesoramiento profesional.

  • Signos de que su hijo está involucrado con: drogas y alcohol

    • Usted siente olor a alcohol, olor a cuerda quemada o marihuana en el aliento de su hijo, especialmente por la mañana o durante el día.

    • El habla de su hijo es embolada o él habla demasiado y alto, tartamudea o habla de modo torpe.

    • Las pupilas están dilatadas o contraídas.

    • Marcas de quemadura en los labios. Los encendedores, los fósforos, los bolígrafos rotos o las notas de dinero enrolladas pueden indicar el uso de sustancias que pueden fumarse o olfateadas, como las metanfetaminas.

    • Marcas de inyección escondidas entre los dedos de las manos o de los pies, nuevos tatuajes o tatuajes hechos en casa, letargo o siesta sentado pueden ser signos de uso de heroína, la nueva droga del momento entre los adolescentes.

    • Nuevos comportamientos o comportamientos secretos, nuevos amigos, personas que dejan o toman cosas en su casa.

    • Las drogas pueden estar escondidas en su casa, pero también pueden estar escondidas en el patio o en un vehículo.

  • Comportamiento sexual arriesgado

    • Aumento de conversaciones por Internet, llamadas telefónicas o envío de mensajes de texto secretos y pornografía.

    • Comportamiento secreto.

    • Cambio de amigos e intereses.

    • Modo inadecuado o cambio en el estilo de vestir.

    • Envío de fotos del cuerpo por Internet o por el celular.

    • Salir escondido para encontrarse con alguien sin decir con quién está.

    • Adolescentes que juegan de sofocación o usan otros métodos para excitarse.

  • Búsqueda de actividades excitantes

    • Adolescentes que hacen el desafío de la canela o del sal¹, o hacen juegos de sofocación.

    • Adolescentes que juegan con armas (revólveres o armas blancas).

    • Rasguños, hematomas o lesiones sin explicación.

    • Bicicletas u otros equipos quebrados sin que haya explicación.

  • Cómo hablar con su hijo sobre las preocupaciones que usted tiene

  • 1. Antes de que el problema comience, demuestre a su hijo el amor que tiene por él

  • Usted puede decirlo todo el tiempo, y ellos pueden incluso creer. Pero demostrar su amor por sus hijos hará que sientan ese amor. Deje un pequeño billete en algún lugar en que lo encontrarán fácilmente; invítelos para una taza de chocolate caliente y una conversación después de volver de un encuentro. Descubre la manera que los ayudará a comprender que son amados. Es más fácil interferir como padre si los hijos saben que usted está haciendo esto por amor.

  • 2. Demuestre confianza y decida tener éxito

  • Dé a su hijo adolescente oportunidades de mostrar que él es confiable y que hará lo correcto. Cuando aparezca un problema, pregunte a su hijo lo que debería o podría haber hecho diferente. Dale a él la oportunidad de analizar el problema y reconocer que él tiene otras opciones.

  • 3. Pregunte cuáles serían las consecuencias

  • Cuando usted descubra que su hijo cometió un error, pregunte cuáles deben ser las consecuencias. Usted puede sorprenderse como pueden ser duros con ellos mismos.

  • 4. Imponga límites y defina las directrices

  • Ningún adolescente gusta de reglas, pero quiere admitir o no, les gusta saber cuáles son los límites, aunque sea sólo para tratar de burlarlos. Ellos sin duda te probarán. Sea firme en cuanto a las consecuencias. Sin embargo, recuerde que los hijos necesitan una dosis extra de amor después de ser castigados. La reafirmación de su amor por sus hijos les dice que fueron perdonados y pueden tener su confianza como padre o madre de nuevo. 5. Escoja qué batalla luchar

  • Los adolescentes cometen muchos errores. Si usted se concentra en cada uno de ellos, va a sofocar a sus hijos. Elija el problema más serio y trate de concentrarse en él; o al menos en algunos problemas a la vez.

  • 6. Deja que los adolescentes sean los adolescentes

  • Ellos son incluso agitados, ruidosos, tontos y medio extraños. Acepta la forma media torpes de ellos.

  • 7. Escoja la hora correcta de interferir

  • Cuando sospeche que su hijo está haciendo algo mal, encuentre el momento adecuado de conversar con él. Planifique la hora correcta, en lugares agradables, para tener una conversación difícil; una caminata por el parque o por la playa, por ejemplo. Si no puede esperar, elija una hora y diga a su hijo que necesitan hablar.

  • 8. Defina sus propios límites

  • Cuando llegue el momento de hablar con su hijo o interferir en su comportamiento, defina los límites para usted. El bueno de tener un hijo adolescente es que si usted no tiene gusto de cómo él está actuando, no necesita ponerlo de castigo. Usted puede salir y dar un tiempo a sí mismo. Sepa cuando usted llegó a su límite máximo y salga de cerca.

  • Sin duda, todo padre o toda madre de adolescente pasa por un momento en que necesita encarar el desafío y decir "no" para el hijo. Desarrolle una relación positiva con su hijo de forma que usted no lo haga con él sólo para dar broncas.

  • 1 NT - El desafío de la canela o de la sal consiste en intentar tragar una cucharada de canela o de sal sin la ingestión de ningún líquido.

  • Traducido y adaptado por Wagner Vitor del original Cuando interviene en su adolescente social de la vida, de Shannon Symonds y Erin Oscarson.