¿Quieres cambiar a tu marido? Entonces lea esto
  • Es muy común oír de mujeres que algunas actitudes o la forma de sus parejas se cambiarán porque ellas harán que esto suceda. Muchas se casan con esta idea fija de alterar el comportamiento de sus parejas y lo practican durante muchos años. Y muchas veces consiguen lo que quieren.

  • Cambiar el otro es una intención natural, después de todo hay algo no tan bueno en el comportamiento o personalidad ajena. Y los cambios pueden hacerse necesarios para que la persona se haga mejor. Sin embargo, ¿qué parámetro se utilizará? Muchas veces lo que es ideal para uno no es para el otro.

  • Los cambios individuales durante la vida siempre ocurrir. Especialmente con la convivencia, como en un matrimonio. Ellas pueden ocurrir naturalmente o ser inducidas a través de un firme propósito de uno de los cónyuges en cambiar el otro. No siempre ese cambio será ventajoso. Ellas pueden decepcionar con el tiempo, pueden no ser exactamente así que la persona ha pensado y lo que se pensó ser bueno acaba convirtiéndose en algo malo.

  • Eso fue lo que Leslie Blanchard registró en su artículo. Ella cuenta que su marido era una persona callada, silenciosa y discreta y que ella y su familia de origen eran del tipo ruidoso. Después de un buen tiempo de casados, ella ganó y consiguió cambiar su estilo de vida. Ahora era capaz de cantar o silbar una misma canción todo el día, siguiendo el patrón estruendoso de la familia a la que entró. El cambio que ella deseaba en el marido acabó convirtiéndose en algo que le incomodaba mucho.

  • Personalidad es una cosa muy personal. Lo que parece ser bueno para una persona, su manera y manera de ver el mundo y actuar, puede no ser el ideal para el otro. Incluso porque la interpretación del actuar semejante al deseado por el cónyuge no siempre lo dejará igual. Como en el caso anterior, adherirse a una vida ruidosa no combinó mucho con el cónyuge o satisfizo a la esposa que tenía intención de cambiar su marido callado. Tal vez ella quiera que vuelva a lo que era antes, como cuando se enamoró.

  • Personas son distintas y su esencia es lo que cautiva a los demás. Ampliar la visión más allá de los patrones propios de perfección será una forma excelente de entender y evitar el deseo de cambiar el compañero. Las actitudes y hábitos diferentes no son malos, sólo son diferentes . La pareja puede encontrar el equilibrio respetando el uno al otro y su estilo de vida, aprendiendo a convivir entre sí.Antes de tomar la firme decisión de cambiar el cónyuge y tal vez terminar dando un tiro en el pie sería bueno reflejar si ese cambio deseado es egoísta o altruista, o sea, si es para satisfacer vuestras propias o para el crecimiento del compañero. Las situaciones que ponen en riesgo la vida del cónyuge como vicios merecen una atención especial para exigir y auxiliar en el cambio.