Tolerancia: El lenguaje del verdadero amor divino
  • Lenguaje es la expresión de pensamientos, deseos y / o actitudes en que puede ser traducida de forma verbal o corporal. Usamos el lenguaje para todo, para expresar lo que sentimos y cómo sentimos, lo que deseamos y cómo quisiéramos que fuera ciertas cosas; al respecto en el lenguaje que incluye la tolerancia, este es un lenguaje hermoso y necesario en nuestras actividades y convivencia diaria.

  • En el mundo actual, tan lleno de competiciones, muchas veces ese lenguaje demuestra mucha intolerancia. La gente parece estar perdiendo la paciencia unas con otras, esto ocurre constantemente en casa, en el trabajo, en la calle o en el tránsito.

  • La intolerancia implica el no respetar la individualidad y las decisiones ajenas, mientras que la tolerancia comprende y respeta esas decisiones, sin entrar en conflicto o choque, pudiendo así demostrar el buen ejemplo, sin herir o contrariar la opinión del otro.

  • ¿Cómo ser más tolerante?

  • La tolerancia es una actitud que debe ser ejercitada en todas nuestras actitudes, practicada en las situaciones más difíciles y explicada en nuestro cotidiano. Usted no será más tolerante si pierde la cabeza, entrar en conflictos, imponer sus voluntades sobre el otro o exigir algo de lo que su prójimo no está de acuerdo. El amor verdadero es tolerante y atento, sabe oír, puede hasta no concordar, pero respeta y demuestra para el otro ejemplos honestos y verdaderos, sin que tenga que usar de violencia o presión emocional y / o psicológica para que el otro esté obligado a aceptar .

  • Ejemplo vivo

  • El Salvador, en su paso por la tierra, nos enseñó en diversas ocasiones sobre la fuerza de este amor divino, en ser tolerante y respetuoso. El Señor sabía que existía muchas contiendas y errores entre el pueblo y que muchas veces fue cuestionado sobre ciertas conductas, Él siempre respondió con blandura, amor y respeto, enseñando y ejemplificando de manera correcta; nunca perdió la calma o explotó, ni cuando su pueblo cometió un grave error. Él nunca levantó la mano o usó la lengua para ofender o lastimar, aunque fue azotado y humillado por nuestra causa; siempre ha sido y es un ejemplo de virtud y verdad, digno de hecho, a seguir.

  • Podemos aprender de sus enseñanzas. En cierta ocasión, hubo un momento en que podría haber arrojado piedras en la adúltera humillada al suelo, pero la defendió y dijo: "Quien no tiene pecados, que dispare la primera piedra." (Juan 8: 7). y que, por eso, la dejaron allí. ¿Cuántas veces apedreamos a nuestros hermanos, familiares, amigos, hijos o cónyuges por creer que la razón era nuestra y por eso nuestra tolerancia no existió?

  • Buenos ciudadanos y vecinos

  • Podemos ser tolerantes al respetar las leyes de nuestro país y al no interferir o confrontar las elecciones de nuestros vecinos. Debemos ser bondadosos con quien sea y extinguir la idea de pagar en la misma moneda. Podemos demostrar amor y respeto a nuestro prójimo, utilizando los ejemplos que Cristo dio, al proporcionar ayuda espiritual y física (como en la multiplicación de los panes y los peces (Marcos 8: 1-10), o en las diversas situaciones en que curó y ayudó a los afligidos, aunque repletos de diferencias. No podemos imponer nuestras ideas y desear que los demás copien lo que hacemos, o sea, como somos. Cada uno ha aprendido o tiene una cultura familiar diferente y debemos respetar y amar de la misma forma; no hay diferencias en el amor, todos somos hijos de un mismo Padre eterno, que nos ama y cuida de nosotros. Debemos seguir el ejemplo de Cristo dando asistencia a los hermanos, independientemente de su raza, color, estilo de vida o preferencia religiosa.

  • Las necesidades del próximo

  • Debemos ser más tolerantes en cuanto a las necesidades de nuestro prójimo; no juzgar por creer que esa actitud está equivocada, como habla la escritura: "No juzguen, para que no seáis juzgados, porque con el juicio con que juzgáis seréis juzgados, y con la medida con que habéis medido os habrán de medir a vosotros. ¿Y por qué te fijas en el argueo que está en el ojo de tu hermano, y no ves la viga que está en tu ojo? ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar el argueo de tu ojo, estando una viga en el tuyo? (Mateo 7: 1-4).

  • Usted no tiene que pelear, gritar o enfrentar a la gente para cambiar su opinión. La mejor forma de enseñar es a través del ejemplo, que es siempre pacífico.

  • Ser tolerantes con los acusadores y perseguidores

  • Actuar de la misma forma que los acusadores y perseguidores lo tratan no es la forma correcta de actitud. Aunque es difícil actuar con tolerancia en casos extremos, necesitamos ser luz y no tinieblas, necesitamos ser diferentes y mostrar que la luz de Cristo se irradia y transforma la más penosa oscuridad y lleva alivio al alma. "Así resplandezca vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. (Mateo 5:16).

  • No pierda la calma

  • La tolerancia está ligada a tantas cosas, pero la mayoría de nosotros no percibe y ve como cosa innecesaria la frase "usted necesita respetarme". Pero usted no necesita respeto? No se combina con la buena actitud de la tolerancia, tan importante en nuestras vidas. Hay muchas formas de ser más tolerantes, como: Respetando el día de adoración del vecino, respetando la religión o elección doctrinal del prójimo (sin hablar mal), respetando a los homosexuales, personas de otra raza, color o condición social así como respetamos la vida nosotros mismos, respetando las elecciones de parientes, respetando al prójimo sin acusarlo o difamarlo, etc.Seamos más tolerantes , porque la bondad respeta y ama, no impone algo que el otro no pueda hacer, pero sabe orar por el otro para que éste vea la verdad; entonces la luz es llevada a los que sinceramente buscan y se encuentra como tesoro de real valor.