Este padre dedicó su vida para que su hijo paralizado pudiera sonreír
  • Dick Royt había sido abandonado por su esposa, y trabajaba duro para cuidar de su hijo Rick Hoyt. Rick tuvo el cordón umbelical enrollado en su cuello en el momento del parto y faltó oxígeno. Portador de parálisis cerebral y confinado a una silla de ruedas, sin hablar y cuidarse solo, su padre lo dejó todo para cuidar de su hijo.

  • En la primavera de 1977, después de aprender a comunicarse a través de un ordenador con un sistema de comunicación desarrollado por científicos para él, [Rick contó a su padre] (//www.youtube.com/watch?v=uoCtZ7jHlpo que quería participar en una carrera promovida para recaudar fondos con el propósito de ayudar a un chico que había sufrido un accidente en un juego y estaba paralizado.

  • Dick nunca había corrido en la vida, pero como eso haría a su hijo feliz en ayudar a otro paralizado, él empujó la silla de ruedas de su hijo durante las más de 5 millas del recorrido.

  • Al final de la carrera, su hijo le dijo que mientras corrían, no se sentía como un discapacitado.

  • A partir de entonces, Dick comenzó a participar de maratones, duatlones y triatlones con Rick, no sabía nadar, apenas sabía pedalear, ya los 58 años aprendió todo para dedicar su vida a hacer el hijo sonreír.

  • Padre e hijo, conocidos como el Equipo Hoyt, están juntos en las carreras 37 años, habiendo completado más de 1000 maratones hasta el momento.

  • Un ejemplo de que hacer un hijo es fácil, pero ser padre o madre de verdad y merecer a nuestros hijos es el mayor desafío, pero que traerá una de las mayores bendiciones que necesitamos en esta vida.