El momento correcto es siempre el ahora
  • Estoy leyendo un libro que va en contra del tema de este artículo, que trata sobre el asunto de la impermanencia.

  • Estimado lector, tal vez usted deba estar queriendo saber por qué hablo de "impermanencia" cuando el título de este artículo le informa que voy a discurrir sobre la existencia del tiempo correcto para alcanzar lo que se desea. Voy a explicar cómo las cosas se entrelazaron en mi cabeza. En primer lugar, permítanme aclarar lo que viene a ser tal impermanencia. Cuando decimos que todo es impermanente, estamos afirmando que todo cambia, que nada permanece igual. Es decir, si usted está leyendo ahora esta palabra, ahora está leyendo esta otra. Su pensamiento y su comprensión cambiaron, vio? Si usted estaba sentado y se levantó, cambió. Las cosas, personas, animales, plantas, vientos, sol y todo lo que se ve, se toca y se siente en el mundo, además de todo lo que no se ve, no se toca y no se siente muda todo el tiempo. Todo evoluciona o involucion. En segundo lugar, interligo la impermanencia al hecho de que el momento correcto es siempre el ahora justamente por lo que acabo de decir. De aquí a poco todo puede cambiar. Parece difícil entender la dinámica de la cosa. Tal vez incluso sea. He tardado algunas lecturas, algunas explicaciones y más lecturas para conseguir escribir sobre eso aquí. Entonces, voy a dar unas pequeñas sugerencias prácticas que pueden modificar su "ahora" sin mucho trabajo, sin mucha dificultad y aún puede traer dos grandes regalos para usted y todos que lo rodean: la belleza de entenderse y de vivir a tal de la impermanencia y el cambio de actitudes simples que le hacían esperar la acción ajena.

  • ¿Sabes aquella máxima "no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy? Lo siento el señor o la señora que la habló a los cuatro vientos, pero con tanta cosa para hacer y tanta información para absorber, es realmente difícil hacer, hacer y hacer. El mensaje que quiero pasar es justamente la que nadie habla cuando cita esa frase: cada uno tiene su límite, cada uno tiene sus capacidades y eso debe ser respetado siempre y en todo momento.

  • El respeto del cual he hablado para arriba, si usted lo tiene para con su prójimo (en el trabajo, en casa, en la calle) será percibido por él. Él será automáticamente influenciado positivamente y eso llevará a cambios.

    1. Los cambios de los que he hablado arriba afectarán a usted, a su trabajo, a su casa, a los transeúntes que encuentren con usted en su trayecto y eso llevará a más cambios.

    2. Entendido eso, comprenda que nada tiene naturaleza individual. Es decir, una vez que estos cambios no tienen más impulso, cesan. Estoy hablando aquí del lado positivo de todo, pero recuerde que si la patada en la bola a llevar hacia el lado negativo y las condiciones son favorables para que ella continúe rodando allí, ella va hasta que cese el movimiento.

    3. Dejé para el último item lo que creo lo más importante de todo en esa historia. Para que podamos aprovechar al máximo todas las posibilidades que tenemos de hacer el bien para nosotros mismos y para los demás, creo que debemos:

    4. Atentar al modo de pensar.

    5. Atender al modo de actuar.

    6. Atender al modo de hablar.

    7. Tomar decisiones no es algo restringido a personas de gran inteligencia racional, desprovistas de emoción, que pesan los pros y los contras y revierte en números todos los sentimientos asociados a los hechos. Tomar decisiones debe ser, al contrario, algo desprovisto de excesos, sea de razón, de amor, de sufrimiento, de rabia o de pesar. Porque todo lo que en este minuto es, en el próximo puede no ser. Sé lo difícil que es entenderlo, pues todavía lo es para mí también. Pero mi alma ha estado un poco más serena y más activa con ese conocimiento. ¡Espero ayudar, querido lector!