El arte de saber encontrar alegría en medio de los problemas
  • Cuando observamos a los niños jugando en su pureza e inocencia, aprendemos directamente de la fuente lo que es simplicidad y cómo alcanzarla. Los niños pelean entre sí, pero no guardan rencor. Luego están jugando juntas de nuevo, los niños consiguen alegrarse con cosas tan simples como jugar con una latina y una vara o saltar en charcos de agua de lluvia.

  • Al crecer, vamos perdiendo esa simplicidad y la felicidad se vuelve fugaz. Ya no nos alegramos más con una vara y una latina, tampoco queremos arruinar el peinado caminando en la lluvia. Y en vez de apreciar las gotas en la piel y las bromas en los charcos, reclamamos y maldice los días lluviosos. Nuestros valores simples pueden perderse en medio de la conciencia de las dificultades, los deberes que se presentan, al querer poseer, el deseo de encontrar a alguien para compartir la vida y los desafíos que acompañan a esas nuevas situaciones.

  • Todos tienen problemas

  • Una vez una amiga dijo algo que guardo conmigo. "Las personas se quejan por tener problemas, por tener que trabajar para ganar la vida y tener poco diversión, ahora, no hemos venido a este mundo para divertirse y ensuciar la tierra. Hemos venido con un propósito y nuestro objetivo debe ser descubrir ese propósito y hacer lo mejor que podamos. Las diversiones son sólo puntos brillantes en la vida como estrellas en un cielo oscuro. "

  • Tal vez parezca un poco sombrío ese punto de vista, pero yo creo ser sabio. Tener muchas expectativas puede ser inmaduro y traer frustración. Lo mejor es encarar la vida con seriedad para lo que debe ser hecho y con ligereza para lo que el mundo nos ofrece de bueno. ¿Cuándo fue la última vez que asistió a una puesta del sol? Cuando salió de los rumores de la vida y oyó un pájaro cantar en una rama o las olas del mar yendo y viniendo en un día de sol? Las cosas simples que suceden todos los días son regalos diarios de un Padre amoroso que conducirá nuestras vidas, si lo permitimos.Un líder religioso dijo:

  • "Tristeza, desilusión, desafíos difíciles forman parte de la vida, no son la vida en sí. No quiero minimizar la dificultad de algunas de esas experiencias. Ellas pueden durar mucho tiempo, pero no debemos permitir que se convierten en el centro de todo lo que hacemos. "

  • Richard G. Scott Independiente de lo que nos sucede, la tragedia puede ser nuestra actitud y no el acontecimiento en sí. Si al perder un ser querido, por ejemplo, la persona se enfurece y maldice a Dios, o busca venganza, la tragedia se instala. Si al contrario, incluso devastados por el dolor, nos volvemos a Dios, aceptamos sus designios y estamos agradecidos por el tiempo que pasamos con aquel ser amado, enfrentaremos la dificultad de manera positiva y la venceremos más rápidamente. Quien en este momento está leyendo ese texto y pasando por dificultades puede pensar: "Ah, hablar es fácil, quería ver si usted estaba pasando por eso que estoy pasando." Realmente hablar es fácil, hacer no es. Pero, volverse hacia Dios es la manera de encontrar fuerzas y aliento para seguir viviendo. En busca de ver las actitudes como sabias o necias, podemos clasificarlas en

  • infantiles,

  • pureza, inocencia y humildad, o

  • inmaduras,rabia, rencor, resentimiento y odio. Podemos y debemos ser como niños, pero comprender como adultos y evitar actitudes inmaduras.¿Cómo saber si estoy buscando encontrar la alegría o la tragedia en medio de los problemas? ¿Analice sus actitudes, ellas son infantiles o inmaduras? Actitud infantil Acepta las dificultades como parte de la vida y sigue adelante con sus planes, sueños y sirviendo alegremente a los demás.

  • Se alegra con las pequeñas bellezas de la vida como la lluvia golpeando en la ventana o el sol iluminando las gotas cuando la lluvia se va.

  • Tiene una fe sencilla que Dios está al mando y confía en su sabiduría.

    • No guarda dolor, rencor y tiene facilidad para perdonar.

    • No trama contra los demás, es simple y siempre piensa lo mejor de las personas.

    • Dice lo que piensa, cuando es solicitada, directa y simplemente y no finge ser lo que no es.

    • Es sincera.

    • Sabe compartir el bien y las alegrías, y soporta sus propios fardos con esperanza.

    • Actitud inmadura

    • Se siente injustificada con las dificultades y problemas.

    • Se cierra en sufrimiento y pierde la esperanza. En algunos casos puede ser depresión, busque ayuda médica.

  • Cultiva la autopiedad y sólo ve el lado oscuro de las pruebas.

    • No busca ver la belleza de la vida y tiene actitudes y palabras amargas.

    • No acepta los designios de Dios y no busca su ayuda.

    • Busca los placeres y el consumismo como forma de autogratificación y compensación.

    • Utiliza los problemas como justificación para actitudes injustas y erróneas.

    • No puede ver el lado bueno de las personas y tiene actitud defensiva.

    • No comparte sus alegrías, sino que comparte con todos sus problemas y amarguras.

    • Ser feliz no es tener una vida sin problemas. La felicidad es algo que tenemos dentro de nosotros, independientemente de lo que nos sucede. La actitud de felicidad es: "Estoy triste en este momento, pero soy una persona feliz". Estar y ser son cosas diferentes. Conseguir esta felicidad es una decisión individual, no viene de los acontecimientos. Decide a ser feliz y busca tu felicidad incluso en medio de los problemas que se convierten en lo que Cristo dijo: Un niño. Cristo sabe cómo hacernos feliz. Que nos volvamos a Él como fuente de fuerza y ​​de felicidad.