Adolescentes zombis: Cómo dormir mejor
  • Los padres de adolescentes pueden fácilmente decir cómo están los horarios de sus hijos. Con frecuencia los adolescentes se despiertan hasta tarde y luego tienen dificultad para despertar al día siguiente. El fin de semana, muchos se despiertan hasta tarde y duermen hasta el mediodía, si dejamos. Este ciclo de sueño puede no ser saludable si el adolescente no está durmiendo lo suficiente. Esta deficiencia en el sueño puede causar problemas físicos, sociales, mentales y escolares para el joven.

  • Los adolescentes necesitan dormir entre ocho y media a diez horas por noche. Cuando los hijos crecen, pasan a cambiar sus horarios de sueño. Desafortunadamente la sociedad no cambia sus horarios para adaptarse a los horarios de los adolescentes. Sólo aproximadamente el 15 por ciento de los adolescentes duermen lo suficiente (según la National Sleep Foundation, 2011) y el 10 por ciento está durmiendo en la escuela (Michigan, 2010). Los patrones de sueño irregular entorpecen el reloj interno, lo que afecta la cantidad y la calidad del sueño.

  • Las consecuencias de la privación del sueño pueden ser serias; dormir poco puede llevar a problemas físicos, emocionales y mentales. Algunos de los efectos físicos de dormir poco son las ojeras y la piel pálida o con apariencia de envejecida y de poco saludable. Además, el metabolismo de la glucosa puede cambiar, por lo que es menos eficiente, lo que puede causar la diabetes. El adolescente pasa a comer de manera poco saludable ya consumir más cafeína. Los alimentos ricos en azúcar, bebidas que contienen cafeína y bebidas energéticas se utilizan a menudo para combatir la fatiga, pero afectan negativamente a la salud de sus hijos adolescentes. El cuerpo reacciona a la falta de sueño de la misma manera que reacciona a una infección, porque no obtiene la restauración que necesita para permanecer sana.

  • La privación del sueño también puede causar un impacto emocional en los adolescentes, manifestándose como cambios de humor y comportamiento agresivo. En cuanto a la agudeza mental, los adolescentes que no duermen lo suficiente tienen dificultad de concentración, de sostener la atención y de solucionar problemas. Un cerebro que sea privado de dormir acabará forzando a su cuerpo a caer en el sueño, lo que puede hacer que el adolescente duerma en la escuela o - si ya conduce - al volante. Dormir al volante es responsable de 100.000 accidentes al año. En casos extremos, las personas llegan a tener alucinaciones debido a la privación del sueño (ver National Sleep Foundation, 2011).

  • Como padres, ¿qué podemos hacer para ayudar a nuestros hijos a recuperarse de este problema? La Fundación Nacional del Sueño sugiere:

    • Haga que el ambiente donde usted va a dormir esté fresco, oscuro y tranquilo.

    • Deje el sueño una prioridad.

    • Evite consumir cafeína al final del día y evite comer y ejercitarse antes de la hora de acostarse.

    • No asista a la TV, no juegue videojuegos, huya de los medios sociales, del ordenador y del teléfono hasta una hora antes de dormir.

    • Coloque al lado de la cama un bloque de papel para anotar ideas o cosas que necesita recordar.

    • Duerma usted también; el hecho de no dormir puede hacer que sus hijos adolescentes también queden despiertos.

    • Mantenga un ciclo consistente en cuanto a la hora de ir a la cama y la hora de despertar.

  • Algunas personas pueden tener períodos cortos de insomnio. Cuando estos períodos se prolongan por mucho tiempo se convierten en un problema. Si su hijo o su hija está durmiendo lo suficiente, pero todavía se siente muy cansado, tal vez sea el momento de llevarlo al médico para verificar las causas del cansancio.