Estudios demuestran: Ir a la cama sin resolver una pelea puede ser una buena idea
  • Lo ideal es que toda desavenencia, discusión o diferencia sea resuelta entre la pareja antes de dormir. Pero, ¿has intentado quedarse discutiendo, cobrando y peleando toda la noche sin éxito, y al día siguiente las cosas siguen siendo peores?

  • Esto tiene un motivo. Un estudio de la Universidad de Berkeley de California, publicado recientemente en el Jornal de Psicología Social y Ciencia de la Personalidad, reveló que las parejas se pelean mucho más después de una noche de sueño mal dormida, investigando alrededor de 150 parejas que, cuanto menos tiempo de sueño, mayor y más profundas las peleas. Otro estudio, realizado por la Universidad de Pittsburgh, encontró un detalle aún más interesante: cuando principalmente las esposas no consiguen tener una buena noche de sueño, las parejas tienden a entrar en conflicto con más facilidad. Un tercer estudio, realizado por la misma universidad, revela que un matrimonio feliz consecuentemente disminuye considerablemente el riesgo de tener problemas de sueño.

  • O sea, lo que viene primero, la noche de sueño bien dormida para la felicidad en el matrimonio o la felicidad en el matrimonio para una noche bien dormida y un día siguiente en armonía con la vida y con el amor?

  • Las conclusiones finales sobre estudios hechos con parejas y el sueño revelan que algunas parejas poseen algunos malos hábitos relacionados con el sueño o la hora de dormir que transformamos en 6 factores de riesgo para el matrimonio, o sea, esto puede realmente influir en la paz de la vida dos. Pero ellos poseen soluciones. Son ellos:

    • Roncar: Es necesario que se verifique el problema a fondo. Puede ser apnea, problemas dentales o almohada mala que hacen un cónyuge roncar y entorpecer el sueño de la otra persona, aumentando el estrés y la indisposición durante el día siguiente. Esto parece broma pero no es: el 26% de las parejas se quejan que nunca más durmieron como lo necesitan debido al ronquido del cónyuge.

    • Comer en la cama: Ni en la cama, ni cerca de la hora de dormir. Entre las parejas entrevistadas, el 24% se quejó del cónyuge que come en la cama a la hora de dormir, y el mismo 24% reclamó que el olor de comida en la habitación o los faros de alimentos en la cama los estresan.

    • Tiempo de dormir y de despertar: Entre los entrevistados, el 15% se queja de la incompatibilidad de horarios, a qué horas uno u otro duerme o despierta, interfiriendo en el propio sueño.

    • Luz en el cuarto: De la misma forma, el 12% de las parejas se quejan de que la otra persona necesita tener alguna fuente de luz en la habitación, lo que obstaculiza el sueño tranquilo, ideal para no tener un día siguiente lleno de estrés.

    • Colchón malo: Entre las parejas entrevistadas, el 15% culpa la falta de romanticismo en el matrimonio debido al colchón malo, lo que, por consiguiente, no les deja descansar a contento.

  • Soluciones

    1. Mantenga la habitación intocable, como un refugio y un verdadero nido para la pareja.

    2. No coma en la habitación, mucho menos en la cama.

    3. Entren en un consenso sobre las luces encendidas, desarrolle nuevos hábitos para que ambos puedan tener una buena noche de sueño.

    4. Establezcan horarios y hábitos que ayuden a todos a tener una mejor noche de sueño.

    5. Busque un médico para cuidar de los problemas que involucra el acto de roncar y / o levantar muchas veces para ir al baño.

    6. Si necesitan levantar por la noche, intente no hacer tanto ruido para no despertar al otro.

    7. Deslúguese de los electrónicos 2 horas antes de dormir.

    8. No coman nada pesado por lo menos 3 horas antes de dormir.

  • Sobre ir a la cama brigados o en paz

  • Es ideal que puedan resolver los problemas antes de dormir, pero si se ver que el otro, o ambos, están cansados ​​de un día de trabajo fuera del hogar o en el hogar, cedan a la tentación de adentrarse la noche peleando. Descansen, duermen, se enfren la cabeza, y conversen civilizadamente al día siguiente sobre el problema, independiente del mismo.

  • El estrés y el cansancio aumentan las probabilidades de malas decisiones, disminuyen la prontitud y la paciencia, doblan el riesgo de irritación y pueden minar un matrimonio por la raíz. Usen el sentido común.

  • Una vez que todos estos conflictos se resuelvan, inviertan en la relación, leyendo el artículo Activando los 5 sentidos para calentar la relación.