Cuidados especiales para bebés prematuros
  • Todo bebé que nace antes de las 37 semanas de vida dentro del vientre de su madre es considerado prematuro. El bebé prematuro es muy pequeño y tiene su organismo muy incompleto: riñones, corazón, intestino, sistema inmunológico, pulmones. La mayoría de las veces, algunos de sus órganos, o varios, no están desarrollados totalmente. En estos casos, el niño necesita quedarse en la incubadora recibiendo toda atención especial. Con la ayuda de aparatos el bebé respira y es alimentado, para que así se evite complicaciones y se obtenga éxito en su desarrollo. La UTI neonatal, con el auxilio de médicos, da soporte a la familia y al bebecito.

  • Un embarazo se completa con 40 semanas. Hay dos tipos de bebés prematuros: el poco prematuro - alrededor de 36 semanas; y el extremo prematuro -cerca de 22 semanas. Muchos bebés pueden nacer prematuros por diversos motivos, entre éstos los más comunes son:

    • Problemas de mala formación; enfermedades en la madre; la diabetes; ruptura precoz de las membranas amnióticas; hipertensión; infecciones urinarias; otros tipos de infecciones; mala formación de placenta; malnutrición; el embarazo en la adolescencia (este caso apunta el mayor número de partos prematuros, pues el cuerpo de la adolescente no está totalmente formado y preparado para la gestación); el embarazo de gemelos (por sobrecargar el cuerpo) y la gestación en edad avanzada.
  • Vamos a abordar ahora cómo cuidar a esos pequeños indefensos en esta fase tan delicada:

  • Dar mucho cariño y amor

  • . Cariño, olor, el contacto entre mamá, papá y el bebé será muy importante. La alimentación con la leche materna también ayudará a fortalecer su sistema inmunológico, pues es muy probable que el suyo sea más deficiente que de los bebés nacidos en el momento oportuno. El médico indicará las necesidades prioritarias en momentos así.

  • No llore, hable con él. Si el bebé permanece con alguna secuela y necesita alguna atención más especial o complicada, que tal vez requiera más atención y cuidado de los padres, no necesita desesperarse. Preste atención a las recomendaciones de los médicos, no llore con el bebé o delante de él. Aunque sean pequeños, sienten todo lo que los padres experimentan. Es como una fuente de energía pasada de padres a hijos. Entonces, aprovecha para conversar con él, diciendo que todo va a estar bien, que se va a recuperar pronto y que la mamá y el papá lo ama mucho. Pasa una energía positiva, demostrando fe y teniendo paciencia.

  • Acompañamiento con pediatra

  • . No son todos los casos, pero como el bebecito pasó por muchas dificultades de formación, tal vez quede con alguna secuela. En esta situación, los cuidados deben ser redoblados. Lo ideal es tener un acompañamiento con un pediatra, o con algún médico que, en una emergencia, usted tenga libertad de llamar pidiendo auxilio o socorro. Probablemente, las idas al pediatra serán más frecuentes, para la propia seguridad y calidad de vida del bebé.

  • Permanecer en casa

  • . En los tres primeros meses, que son los más delicados, es preferible que el bebé quede en casa. Evite salir con él, principalmente si el niño todavía se está recuperando; evite, también, quedarse en lugares con muchas personas, disminuyendo el riesgo de que el niño contraiga alguna infección.

  • Visitas

  • . Sabemos que cuando un niño nace, es común que todo el mundo quiera coger, sostener, besar, pero por ser prematuro, los cuidados deben ser intensificados. Las personas enfriadas, gripadas, o que fuman no deben acercarse al pequeño. Como su sistema inmunológico es muy indefenso, puede contraer, con facilidad, enfermedades e infecciones que pueden ser fatales. Lo más importante es conversar con la familia y pedir paciencia y su colaboración para la salud del bebé.

  • ¿Hay algún medio para evitar el parto prematuro?

  • Sí, a través de un buen seguimiento con el obstetra, con un endocrinólogo o nutricionista y exámenes periódicos.

  • ¿Qué es el límite de viabilidad?

  • Es cuando el bebé entre 24-25 semanas, a pesar de ser prematuro, tiene una formación en el organismo que le da buenas oportunidades de sobrevivir. Sus pulmones y funciones metabólicas tienen madurez razonable, ya través del cuidado médico, incluso fuera del útero de la madre, sus órganos logran madurar y desarrollarse.

  • Con fe, amor y una esperanza vívida, es posible tener la certeza de que la semilla frágil, un día, crecer, florecer y fructificar.