Mundo personal: Una búsqueda sin fin
  • Todos los días salimos de casa en busca de algo prometedor. Sí, porque tenemos sueños, porque dormimos apostando en el mañana, y cuando dejamos de lado las amarguras, sentimos tantos deseos hermosos, sentimientos translúcidos nos transforman y dejamos los vacíos de lado como si jamás existier.

  • El hombre intenta recorrer el mundo en busca de sueños, pero regresa en busca de su casa. De la casa física, de la casa personal, de los propios anhelos guardados en su nido acogedor.

  • Todos tenemos fuerzas individuales importantes y necesarias

  • Esa fuerza que nos acompaña es la luz que enciende todos los días al abrir los ojos y percibir que tenemos tanto que hacer. Ejercitar el alma vieja y hacerla nueva porque tiene que luchar. Enjugar las lágrimas porque es necesario ver con claridad. Abrir las alas para sobrevolar los incendios que pueden quemar la piel, la de afuera, la de dentro.

  • El mundo personal es el conjunto de todo lo que guardamos de bello por toda una vida. Aquel que tiene las pobrezas personales camufladas, el capenga, transpire el sudor guerrero y rehúlelo. Sentir la brisa del reanudamiento es entender que no siempre ganamos, pero es posible decidir ser más feliz que ayer, porque el mañana necesita esa fuerza que sólo tú, yo, podemos ofrecer a la vida.

  • Hay que caminar hacia los mejores sueños. El mundo personal es lo que encanta. Es aquel que despunta cada día y explota riquezas verdaderas, pero nada concretas. Son las joyas que adornan el espíritu, que nos hacen adornar la fe cada día. Que nos deja humillados ante las bellezas del Creador y que, de quiebra, nos hace aún más bonitos.

  • Mundo que es mío, mundo que es suyo, mundos que se unen y dan las manos para crecer juntos, amar juntos y tomar - ofrecer al futuro algo mucho mejor que lo que existe hoy.

  • Estos son algunos de los mejores sueños, en cuanto a los que sólo conoces, los dejo por su cuenta, pero, por favor, realicelos. Estamos necesitando bellos acontecimientos ...