La paz que ennoblece el alma
  • Tal vez la libertad se imponga en todo momento y la felicidad también. Hay un cobro social de que siempre estemos libres o felices, pero no es posible vivir así. Por el contrario, los obstáculos y las tristezas nos enseñan mucho y no podemos dejar de lado los desafíos, incluso los que parecen imposibles de ser superados. Debemos entender cada pedazo difícil de la caminata, sentir el calor de la desesperación para después poder bañarnos en el oasis. Aunque tengamos la certeza de que tiempos difíciles están por delante, sabemos que solamente atravesándolos será posible refrescarse. Este es el punto de partida de este entendimiento.

  • Esfuerzo personal es esencial para el éxito

  • Muchas veces el problema está por encima de cualquier esfuerzo no es así? Pero si él es parte de algo importante en su vida, no desista. Intente una vez más y otra vez, porque el problema se desmorona ante la fortaleza humana y puede desintegrarse cuando el esfuerzo personal es mantenido y colocado encima de los miedos y de las terribles sensaciones que asolan el alma.

  • Ser libre no es dejar de lado las dificultades.

  • Ser feliz no es dejar de reconocer momentos de tristezas.

  • Vivir es el acumulo de funciones de la determinación, osadía y expectativa baja ante los objetivos, lo que minimiza las frustraciones.

  • Sentirse alegre muchas veces no es lo necesario, sino sentirse en paz. La paz ennoblece el espíritu y el alma y nos hace entender que muchas veces la euforia usa y nos quita del suelo.

  • La madurez no es cronológica y sí psicológica

  • Equilibrarse ante las situaciones es madurez emocional garantizada. Tener madurez es permitirse ser alguien especial delante de los disgustos, porque ellos existen y no podemos extirparlos de nuestras vidas.

  • Somos todos falibles y es necesario aceptar esta condición. Por más que estemos preparados para la vida, ella viene como un tsunam, que ni siquiera esperábamos que existiera. Y ante esta grandeza de la naturaleza es necesario imponerse, pero no con orgullo ni con vanidad, sino con la humildad necesaria para entender que si queremos surfear olas tan, increíbles de la vida, es bueno acostumbrarnos a estar en paz ... Me gusta esta frase que escribí un día: "Sentirse libre es un estado de ligereza y no de riqueza". Anotado, entonces.