Padres que se quedan en casa: cómo lidiar con las inseguridades
  • Anhelos, dudas y miedos todos nosotros tenemos como seres humanos y también como padres, pero es esencial recordar que, más importante que nuestros miedos es nuestra fe en nuestro Padre Celestial que puede ayudarnos en cada desafío que tenemos que pasar individualmente y con la familia. También es preciso fe en nosotros mismos, creer que somos capaces, porque nuestros hijos esperan eso de nosotros. Ellos son nuestros mayores fans, así que no podemos y no debemos decepcionarlos.

  • La responsabilidad paterna se inicia en la concepción del niño y esa responsabilidad es interminable y perdura por toda la vida, aun cuando los hijos crecen y se vuelven padres también. Ella no puede, ni debe ser descuidada, y jamás podría ser pasada a otros, corresponde a los cónyuges educar y velar por sus hijos.

  • Para muchos padres es difícil asumir el compromiso de mantener la familia unida y bien cuidada, principalmente cuando estos se quedan en casa teniendo la responsabilidad de los hijos y los quehaceres domésticos y dependen de otro miembro de la familia para proveer el sustento. Muchos sienten dificultades en relación a los hijos y otros en relación a ellos mismos y las elecciones que hicieron.

  • Algunas personas tontas permiten que la inseguridad las dominen y ellas acaban abandonando sus hogares, olvidándose que el camino de la paternidad es irreversible y todos nosotros, padres, somos los únicos responsables de nuestros hijos. De acuerdo con la psicóloga Marisa de Abreu Alves, "Lo que está detrás de la inseguridad puede ser un miedo, por ejemplo, miedo de ser rechazado, miedo de que las cosas no se acertan, miedo de quedarse solo, miedo de quedarse pobre de estar desempleado.

  • Para lidiar con la inseguridad es necesario primero descubrir lo que le deja inseguro y luego buscar ayuda o algo que pueda ayudarle a vencer ese sentimiento que sólo tiende a destruir su vida y su hogar, si usted se entrega a él. Una amiga que casó hace poco me contó que se sentía muy insegura en su hogar. Ella estaba acostumbrada a ser independiente y no tenía una vida con responsabilidades y tantos compromisos. Ahora, en su hogar, ella es amada, tiene lo que necesita, pero aún así se sentía incompleta y pensaba que era inútil; sentía que estaba deprimida, llegó a pensar el divorcio, pero su cónyuge, con sabiduría, pudo ayudarla y ambos decidieron hacer algunos cambios muy simples para resolver la situación. Son ellas:

  • Tiempo para la pareja

  • Es imposible disfrutar de la vida de casados ​​si marido y mujer no se dispone de tiempo con calidad para los dos. Eso fue lo que mi amiga y su esposo decidieron, incluso teniendo hijos, ellos encuentran a alguien de confianza para cuidar de ellos y todos los viernes comparten la presencia uno del otro y salen para divertirse como novios.

  • Desarrollar un talento

  • El problema mayor de la inseguridad de mi amiga estaba en la insatisfacción, entonces ella empezó a hacer un curso, desarrolló un nuevo talento y ahora ella no sólo se siente llena, pero también produce cosas para vender sin siquiera necesitar salir de casa.

  • Somos bendecidos de vivir en una época con tantos recursos a nuestra disposición. Estos recursos se pueden encontrar en Internet y todo se puede aprender en minutos, horas y días.

  • División de los quehaceres

  • El marido de mi amiga pasó a dividir con la esposa las responsabilidades del hogar. Él no sólo está presente en la vida de cada hijo, sino que también la ayuda con pequeñas cosas, como la cena, pues, para él, el bienestar de ella es prioridad.

  • Una de las cosas más importantes que decidieron fue crear un consejo de familia. Ambos conversan, resuelven sus diferencias, tratan sus expectativas en relación al matrimonio y juntos deciden cómo encontrar medios de corregir y enseñar a los hijos.