Recién casados: Entendiendo las 4 fases del matrimonio
  • Me siento mucho la voluntad para escribir sobre este tema, pues yo y mi esposo ya vencemos la barrera de los 30 años de casados. Vi a mis abuelos vencer a la de 50 años juntos, así que sé que el matrimonio para toda la vida, como repetimos el uno al otro en el altar, es posible.

  • Sólo no puedo garantizar que todo ese tiempo sea también una eterna luna de miel.

  • Un consejo a los recién casados ​​por Thomas S. Monson, ejecutivo y escritor norteamericano: "Escoge tu amor y ame tu elección". Este consejo es el punto de equilibrio que el matrimonio necesita para mantenerse, aunque vengan adversidades y para validar cada momento juntos.

  • Fases de la boda

  • 1. Fase del encantamiento

    • Es el período justo después de la luna de miel que se extiende por por lo menos un año, en algunos casos menos en otros más. Pero el hecho es que en ese período la pareja se dedica exclusivamente el uno al otro, con todo cariño y atención. Es también el período en que la pasión del noviazgo permanece viva, la pareja se completa al punto de casi no ver la realidad. La pareja vive el sueño realizado, el romántico "¡En fin solos!".
  • 2. Fase de la realidad -

  • Después del encantamiento, se puede decir que llega el período del desencanto. Es el momento en que la crema dental dejada sin tapa comienza a molestar, los hilos de pelo dentro del fregadero parecen ser la pura expresión de la falta de higiene, la toalla mojada sobre la cama entonces, es la gota de agua. Es la fase de la confrontación de las expectativas del noviazgo con la realidad de la vida a dos. Para vencer esta fase es necesario recordar diariamente el consejo de Thomas Monson: "Escoge tu amor y ame tu elección". Es el momento de resignificar la relación, es decir, asignar un nuevo significado a partir de nuevas maneras de ver y conducir el matrimonio.

  • 3. Fase de la cuna

    • En esta fase, el comportamiento más sano es cuando la pareja, al ganar el primer hijo, la madre pasa a dedicarse a las necesidades del hijo y su atención está enfocada en cuidar, educar y hacer con el niño estar también. Para el padre no es diferente, él espera exactamente esa actitud de su esposa y asume el papel de proveedor y protector de la familia. Deja la figura del príncipe y pasa a ser el rey de la casa, y no ve más a su esposa como la princesa y sí como la reina del hogar. Cuando esta fase no es sana, los sentimientos se enfrentan entre la responsabilidad del rey y la reina y el deseo de seguir siendo el Sr. y la Sra. Encantado.
  • 4. Fase del despertar

    • Esta fase es el momento en que la pareja de repente percibe que la familia está formada, es decir, se dan cuenta de que son capaces de criar hijos, de mantener las necesidades de la familia y ya no sufren con la imagen romántica que quedó registrada en las fotos y recuerdos de la boda. Se puede decir también que es la fase de redefiniciones en que la relación pasa por un momento de reestructura. Es una gran oportunidad de que la pareja se libere de los resentimientos y frustraciones que puedan haberse acumulado a lo largo de los años. El despertar debe ser para dar lugar a la reafirmación del amor, a la entrada de la ternura ya la amistad fortalecida por la complicidad. Es mirar alrededor y ver que todo valió la pena y si fuera preciso estaría dispuesto a hacer todo de nuevo por sentirse pleno y realizado.
  • Es claro que las fases no son rígidas, con tiempo y plazo definidos por una secuencia predeterminada y no necesariamente siguiendo la secuencia presentada.

  • Sin embargo, son momentos que todo matrimonio atraviesa. Me gusta imaginar como estaciones del año, primavera, verano, otoño e invierno y el retorno a la alegría y los colores de la primavera.

  • Algunas parejas perciben el paso de una fase a otra, otros no, y ahí es que está el peligro de la relación no soportar la transición y deteriorarse.

  • Por eso la importancia de tener una perspectiva realista del matrimonio después de la luna de miel, para tener la decisión tomada desde siempre: la de preservar el amor que los unió.