Madre sola: Enseñando a un niño a ser un buen padre sin tener un padre cerca
  • Educar: Un desafío

  • La educación de los hijos en sí ya es un gran desafío. Pero cuando se ejerce la doble función de padre y madre al mismo tiempo es aún más desafiante, porque usted está sola en esa jornada.

  • La duda sobre la formación de su hijo siempre existirá, pero no deja de ser positiva, porque hace que siempre estemos evaluando nuestras actitudes y procurando mejorarlas cuando sea necesario.

  • Dividir responsabilidades

  • Es difícil no tener a alguien en el cotidiano con quien se pueda dividir las responsabilidades y los papeles tradicionales que el padre y la madre ejercen dentro de una familia. Pero por otro lado, tener un padre no significa que sea un buen padre. En este caso, teniendo un padre muy rígido y exigente, el hijo puede no desarrollar su autoconfianza, acarreando así un miedo a crecer para no decepcionar a su padre; que se convierte eternamente dependiente de la aprobación de éste. Hay también el padre permisivo, que no establece reglas, no impone los límites, éste también está actuando de forma negativa. Interferiendo en la construcción de la auto-confianza. A menudo, juega que estos padres son una mezcla de Papá Noel con Peter Pan. Lamentablemente son ejemplos muy comunes dentro de las familias.

  • Referencial masculino

  • Cuando pensamos en la imagen que el niño hace del padre, viene siempre en mente aquella del padre héroe, protector y aventurero, lo que siempre estará allí para protegerlo.

  • Pero lo importante es que su hijo tenga un referencial masculino en la familia, puede ser el abuelo, el tío, o hasta algún amigo o conocido que sea un buen ejemplo para usted y él. Los niños buscan rápidamente un modelo a seguir que transmita las necesidades que sienten con la ausencia del padre. En este caso, la madre debe aclarar, que su padre siempre será su padre. Pero también debe mostrar las cualidades de su abuelo, su tío; en fin, de este hombre que será el modelo masculino.

  • La madre muchas veces consigue por sí sola definir con mucho éxito los límites para su hijo.

  • Hijos sanos emocionalmente

  • Es cada vez más común dentro de nuestra sociedad ver padres separados, madres solteras o que crean solas a sus hijos. Una familia tradicional, con padres casados, no garantiza que los niños sean saludables emocionalmente y se convertirán en buenos padres. Los hijos de madres "solteras" no son necesariamente más problemáticos que los de padres casados. La madre debe administrar la ausencia del padre a fin de no perjudicar su imagen, que es importante en la formación del carácter del niño.

  • Contención y amor

  • Consiguiendo transmitir a su hijo valores, sentido común, educación y principios, tendrá grandes posibilidades de convertirse en un buen padre y un ser humano equilibrado y feliz.

  • Desde que su hijo tenga en su casa un ambiente de apoyo, de cariño, de amor, con cuidados, seguridad y con límites establecidos, él desarrollará su carácter, lazos afectivos y autoestima, que le ayudarán a ser un buen padre.