Mantener el espíritu de Navidad en el hogar todo el año
  • Los shoppings empiezan a ser decorados, las luces ganan más espacio, las golosinas de Navidad ocupan los estantes de los supermercados, el corazón se vuelve más cariñoso y los sentimientos más dulces toman a la gente. Esto indica que la Navidad se está acercando. Aquel día especial, donde los niños esperan por el presente regalo, todos ponen las mejores ropas y se deleitan con las comiditas que más les gustan. La Navidad realmente es una época de alegría.

  • Podemos anticipar todo esto contando historias sobre la Navidad, sus simbologías y leyendas. Haciendo en familia un calendario con cuenta atrás para el gran día o trabajando juntos en la construcción de un árbol de Navidad personalizado. O cualquier actividad que pueda fortalecer la unión y disfrutar de ella por más tiempo, enfatizando la verdadera razón de nuestra conmemoración.

  • Celebramos el nacimiento de Jesús, la personificación de todas las cualidades que el ser humano anhela, o debería anhelar. Nuestro símbolo de compasión, generosidad, bondad, paciencia, amor, humildad, respeto, afectividad, desprendimiento material, y todas las demás virtudes que son representadas por Aquel que nació trayendo alegría.

  • Somos llevados a actuar como Él, pasamos a actuar con más amor copiando todas las cualidades que Jesús nos enseñó. Ejemplo de ello son las campañas contra el hambre, ayuda humanitaria, donaciones, trabajos voluntarios, entre otras caridades que ganan muchos adeptos en esa época del año. Las familias se unen más, la noche de Navidad solucionan o simplemente deciden por olvidar las desavenencias y recomenzar. La reanudación significa empezar de nuevo, poner un punto final en lo que se debe, olvidar lo que pasó y escribir algo nuevo. La Navidad representa eso, pues también antecede al fin del año viejo y el comienzo de un novato en hoja. Pero no necesitamos esperar las festividades de diciembre para volver a empezar. Coloquemos en práctica en nuestra vida, comenzando por nuestra casa, aquello que enciende y perpetúa el espíritu de Navidad. Reanudar es posible si empezamos a:

  • Perdonar

  • No espere la noche de Navidad para reconciliarse con algún familiar. Resuelve las diferencias inmediatamente, instantáneamente. No cargue ese peso. Perdonar, pedir perdón. Una paz enorme tomará cuenta de su corazón, la alegría que usted sentiría sólo en el día de Navidad podrá ser anticipada en su hogar.

  • Amar

  • Obviamente amamos a nuestra familia. Lo sabemos. Pero no siempre quien amamos lo sabe. Abrace, bese, deje boletos, haga cartas, prepare aquel plato que su familia tanto le gusta, o simplemente diga que los ama. De su manera demuestre su amor cotidianamente, no espere la noche de Navidad para discurrir un hermoso discurso. Recuerda "Quien no demuestra su amor, no ama." William Shakespeare

  • Cuidar

  • Tome cuenta de los suyos. Zele por ellos, velar para que no sufran, velar para que tengan alegría, velar para que tengan atención y se divierten. Sólo tú sabes exactamente los cuidados que tu hogar y tus queridos necesitan para que tengan paz y alegría. Practique estos cuidados. Expresar sus cuidados haciendo actividades saludables con sus hijos y siendo atento con su cónyuge puede ser un hermoso comienzo.

  • Relevar

  • Perdonar y relevar son actos que caminan juntos. Sin embargo, al relevar no llegamos a la fase del perdón, pues nos referimos antes. Recuerda el desorden de juguetes y las ropas desordenadas, evitando así gritar o pelear. Luchar por cosas simples y banales es pagar un valor muy alto por algo simple y banal. Perdón un retraso aquí, relevar un olvido allí, no sacará su autoridad, sólo mantendrá en su hogar el espíritu de tolerancia que tanto queremos.

  • Verbos tan simples, pero que resumen, juntos o individualmente, lo que sólo la Navidad proporciona. Pero ¿por qué no vivimos todo eso en los otros días del año? Tal vez porque no relevamos, no cuidamos, no amamos y no perdonamos, lo que hace inviable el renacimiento y el reanudamiento.

  • Disfrute de la belleza de la Navidad, sus adornos, su magia, la unión que eso promueve y refleja cómo mantener esa armonía después de que los fuegos artificiales borrar y los días ordinarios nacen en su casa. El espíritu de paz, hambrera, tolerancia y la alegría que disfrutamos diariamente se convertirán en motivos de celebración en las fiestas de fin de año. Vive la Navidad todos los días, ya tienes los mejores regalos.