Si su hijo sufre con ansiedad, haga estas 4 cosas y evite estas 3 cosas
  • Cuando se habla de ansiedad muchos piensan ser un problema que afecta sólo a los adultos, pero se equivoca que cree en ello, pues la ansiedad es una condición psicológica que afecta a adultos y muchos niños en todo el mundo. La ansiedad pasa a ser una enfermedad cuando toma el mando de la vida, o sea, ella va consumiendo al niño interiormente, destruyendo su salud mental, aprisionando al niño en un estado de aprehensión, miedo y preocupación.

  • La ansiedad infantil requiere cuidados especiales, ya que está relacionada con el nerviosismo y el miedo. Sabemos que mantener la calma y lidiar con el miedo no es una tarea fácil ni para los adultos, imagina cómo debe ser terrible para los niños que sufren de ese mal? Por desgracia, algunos padres descuidan en el cuidado de los hijos por creer que es sólo una broma o un capricho, ya que cuando la ansiedad se convierte en una enfermedad, suele tener varios síntomas, depende mucho de cómo el niño reaccionará. Algunas se quedan eufóricas, agresivas o calladas, ya otras se expresan haciendo pis en la cama, volviendo a chupar dedo, etc. La ansiedad puede surgir tanto en la infancia como en la adolescencia: "Todos los niños, en el curso de su desarrollo normal, experimentan algún tipo de ansiedad."

  • Generalmente, la ansiedad puede ocurrir cuando el niño se siente presionado e inseguro con situaciones en las que no puede controlar, como la separación de los padres, el cambio de escuela o incluso la pérdida de un ser querido.

  • Cuando el niño se siente ansioso por uno o dos días es normal, según los expertos, pero cuando se inicia el tercer día y no hay mejoras, lo mejor es hacer un profesional cualificado, porque probablemente esa ansiedad se prolongará, de una forma intensa y fuera de proporción.

  • Los padres deben atentarse a este problema, porque la ansiedad puede afectar no sólo en la infancia del niño, sino también en la adolescencia y en la vida adulta, si no se trata.

  • Hay 4 cosas que se pueden hacer para ayudar en el tratamiento de la ansiedad, poniéndolas en práctica usted evitar 3 factores negativos de la ansiedad. La mayoría de los niños sienten necesidad de expresarse, sin embargo, no poseen las habilidades de los adultos para hacer, no logran describir sus síntomas emocionales, pero ellos saben expresar de una forma o de una manera otra que hay algo mal con ellas, a través del desorden, agitación, apego exagerado a un miembro de la familia, crisis de pánico y dificultades de aprendizaje, esas señales están entre sus muchas maneras de expresarse. Y, eso no es frescura, sino una petición de ayuda por parte de ella a sus padres. "El niño tiene preocupaciones típicas de adulto, miedos exagerados y reacciones exacerbadas o es tímida hasta el punto de no poder hacer amigos", dice Carolina Gouvêa da Costa, psiquiatra del Ambulatorio de Ansiedad en la Niñez y la Adolescencia (Ambulansia), del Instituto de Psiquiatría del Hospital de las Clínicas, de São Paulo.

  • De esta forma, los padres evitan que el niño tenga síntomas como

  • Dolores de vientre, vómitos, sudor excesivo, palpitaciones, dolores en la cabeza, manos frías y, puede aparecer casos más graves de palpitaciones, mareos y falta de aire.

  • 2. Alimentación y actividades físicas

  • Una buena alimentación puede contribuir al control de la ansiedad, alimentos como naranja, uva, manzana, lechuga, huevos, miel son calmantes naturales para proporcionar tranquilidad a la mente del niño.

  • Las actividades físicas, cuando se practican regularmente, son excelentes para tratar la ansiedad, como andar en bicicleta y nadar, y los padres pueden ser la mejor ayuda en el momento en que el niño más carece de su protección.

  • De esta forma, los padres evitan que el niño se sienta

  • Desamparada, preocupada, miedosa, depresiva e incluso agresiva. 3. Hablar y escuchar

  • A veces, el niño está tratando de hablar, pero los padres están demasiado ocupados para oír. En situaciones como estas, los padres necesitan parar todo lo que están haciendo y comunicarse con ellas, para que puedan oír que ellos están allí para ayudarla.

  • El diálogo con los hijos es la única forma de identificar sus necesidades. Un ejemplo de ello: Los cónyuges poseen cuatro hijos, puede que tres de ellos sepan manejar bien con pérdidas y cambios que ocurren en la vida, sin embargo, el cuarto hijo tal vez no reaccione de la misma manera. Los padres deben recordar que cada hijo tiene sus particularidades y necesidades, es el deber de los padres para atender a cada una de ellas. Según el estudio "Trastornos de ansiedad", realizado por los psiquiatras Ana Regina Castillo, Rogéria Recondo, Fernando Asbahr y Gisele Manfro, y publicado en la Revista Brasileña de Psiquiatría: "La manera práctica de diferenciar ansiedad normal de ansiedad patológica es evaluar si la reacción es de corta duración y relacionada al estímulo del momento o no. "

  • Actuando de esta forma, los padres evitan

  • Cuando los padres saben comunicarse con los hijos y oírlos, ellos pueden evitar que ellos pasen por sufrimientos mayores y, si tienen que pasar por algún dolor ellos no pasarán solos, buscarán en los padres el apoyo para enfrentar sus miedos.

  • 4. Buscar ayuda profesional

  • Los padres llevan a los hijos al pediatra para exámenes rutinarios durante el año, sin embargo, cuando los hijos se enferman, llevar al pediatra es prioridad. Lo mismo sucede cuando el problema de ansiedad del hijo no se va. Si los padres ya han intentado la buena comunicación, una alimentación mejor y muchas actividades físicas y nada ha sido suficiente para combatir la ansiedad, lo mejor que hay que hacer es buscar ayuda de un profesional calificado en el asunto lo más rápido posible. "Es necesario mirar al niño como un todo, su manera de interactuar, de relacionarse y principalmente de jugar, porque en ese momento ella se va a expresar", dice el psiquiatra especializado en niños y adolescentes Candido Fontan Barros. "Es en el juego que ella repite sus conflictos internos."