Cómo prepararse para el embarazo
  • La oportunidad de traer hijos al mundo es una gran bendición. Imaginar un ser tan pequeño y frágil, fruto del amor de una pareja, es algo que provoca fuertes emociones.

  • Normalmente, planeamos cada detalle de cómo va a ser su cuarto, las ropas, todos los mimos y cuidados que deberemos tener en cada fase de su vida, que seguramente será, extremadamente, aprovechada. Pero lo que a veces no damos los debidos cuidados es la preparación que los padres necesitan tener antes del embarazo.

  • La gestación requiere cuidados tanto con la salud de la mujer como la del bebé durante la gestación. Y por supuesto, el padre tiene el papel fundamental de apoyar y ayudar en las necesidades diarias que su mujer y el futuro bebé tendrán durante el embarazo.

  • Cuidados que debemos tomar en la preparación física

  • Es importante prepararse físicamente. Y para empezar, necesitamos hacer un chequeo general. Es a través de estos exámenes que el médico puede atestar como anda su salud y si necesita algunos cuidados, dará tiempo para poner la salud en orden y así poder aprovechar el embarazo con tranquilidad.

  • A veces es difícil pensar en estos cuidados, principalmente, cuando el deseo de la pareja de tener un hijo es muy grande. Sin embargo, hay que pensar que la salud del bebé depende de cómo está la salud de la madre. Y será más laborioso y preocupante si tiene complicaciones en el embarazo porque no se tuvo debida atención antes.

  • Otra forma sana y extremadamente beneficiosa para el cuerpo es dejar el sedentarismo de lado y practicar ejercicios físicos. Los ejercicios, además de hacer bien para la salud, le darán la oportunidad de tener un buen acondicionamiento físico, ayudando a mantener un peso ideal para quedar embarazada. Esta rutina de ejercicios físicos puede mantenerse durante la gestación, pero con menos esfuerzo y de acuerdo con la orientación médica.

  • Cuidados que debemos tomar en la preparación psicológica

  • La llegada de un bebé también se moverá con el psicológico de los padres. Es necesario que usted pueda prepararse para eso, principalmente, quién va a ser padre por primera vez. Se debe imaginar que las prioridades en el matrimonio que antes eran el uno al otro van a sumarse también a las necesidades del bebé. Además de las adaptaciones que tendrán que tener en relación a las horas de sueño que podrán perder, las necesidades del bebé que necesitará ser suplidas y las adaptaciones de la casa.

  • La llegada de un bebé requiere entender, también, que las atenciones que antes eran compartidas solamente con su cónyuge serán compartidas también con él. Son todos pequeños detalles que pueden hacer una diferencia en la relación.

  • Aquellos que ya tienen hijos saben las adaptaciones que necesitan pasar y los cuidados que necesitan tener. Sin embargo, es necesario trabajar con lo psicológico de los hijos existentes, para que sentimientos como celos no perjudiquen la relación entre ustedes. Muestre a los hijos que ellos pueden ser un ayudante muy especial para ese nuevo hermano.

  • Tener un bebé es una bendición. Y el trabajo conjunto de preparación física con la preparación psicológica hará de ustedes una pareja más unida y preparada para un embarazo.

  • El amor es el principal medio de preparación

  • Cuando la pareja decide tener un hijo, significa que el amor de ambos es tan fuerte que les gustaría tener un eslabón que fortaleciera aún más esa relación. Y los hijos son esa bendición, son ese eslabón. Por lo tanto, recuerde: el amor que existe entre la pareja debe estar por encima de todas las dificultades. Es a través de ese amor que ustedes van a cuidar de sus hijos y prepararlos para crear un hogar donde sentimientos como amor, cariño, complicidad y amistad prevalecerán de esa forma. Los hijos crecer y ver en los padres el espejo de un hogar y una pareja felices. Los hijos, por menores que sean, perciben eso y saben cuando una pareja, realmente, lo ve como una bendición. Por más cuidados que podamos tener, tanto en la preparación física como en la psicológica, siempre va a tener una cosa u otra que puede huir de nuestras expectativas. Al final, el bebé no viene con manual de instrucción. Lo importante es que usted pueda actuar con discernimiento en sus decisiones y, cuando ese día llegue, aproveche cada momento, después de todo los hijos crecen rápido.