Cómo mantener juguetes organizados con estos 4 consejos
  • Entrar en una habitación y ver el suelo cubierto por juguetes: sólo quien ya vio esa escena sabe el sentimiento que se revela. Las explosiones de rabia y acabar con el juego pueden no ser la mejor decisión de los padres en un momento tan delicado como éste. Pero, algunas providencias pueden ser tomadas antes de que esto suceda y que la pereza en guardar todo se instale.

  • Algunos consejos importantes:

  • 1. Planificación del sitio

  • Los entornos pequeños cuando están bien planeados pueden albergar toda la cantidad de juguetes de los hijos. Estanterías y monturas serán útiles para contener potes transparentes o decorados haciendo fácil la localización por el niño. Para los menores, el acceso bajo es excelente y, al contrario de lo que muchos padres piensan, ayuda a mantener el orden, pues no facilita sólo para coger el juguete y también para guardarlo. Potes suspendidos y bajados por ganchos también pueden ser útiles. En ambientes distintos como el lugar para dibujos y otros juegos con papel con todos los objetos necesarios cercanos, ayudan también a mantener el orden y desarrollan un sentido de organización desde temprano en el niño.

  • 2. Uno a la vez

  • Lo ideal es enseñar al niño desde sus primeros muñecos a jugar con un juguete a la vez y guardar antes de tomar otro. Pero, aunque ella ya sea grande y suele coger todos los juguetes juntos (ellos marean rápido y van tomando otro para complementar), la lección todavía puede ser aprendida. Con mucha paciencia los padres pueden acompañar o supervisar el juego y enseñar que el primer juguete necesita ser guardado antes que el otro. Cuando esto se hace constantemente, el hábito se instalará.

  • 3. Rodamiento

  • Es importante que el niño entienda que el espacio es limitado y que puede donar un juguete cuando gane uno nuevo. Esto le ayudará a entender muchas cosas como a no acumular, a ser solidaria ya mantener la organización en el espacio adecuado.

  • 4. Faxina

  • Los juguetes necesitan ser limpiados también, pues acumulan polvo y las bacterias y hongos pueden instalarse y obstaculizarse en la salud de la familia. Los juguetes de plástico se pueden lavar con detergente y esponja suave y secados al aire libre. Hacer esto en días de verano es excelente con la participación del dueño de los juguetes. Los niños pueden aprender cómo cuidar de sus pertenencias y que la limpieza forma parte del cuidado de sus objetos. Ellas también pueden participar en la separación de juguetes rotos y así entender que el descarte es importante así como el desapego. Algunos juguetes se vuelven peligrosos y es mejor que el niño entienda que debe ser jugado para evitar accidentes. Después de limpiar los juguetes que son buenos pueden ser guardados y organizados por los niños junto con sus padres. Ellos van a entender que todo esto da trabajo y que mantener el cuarto organizado y limpio es agradable y satisfactorio.

  • Con paciencia y sabiduría los padres pueden ayudar a los niños a entender que esparcir todos los juguetes en el suelo dará mucho más trabajo que usar sólo algunos y guardar antes de tomar otros. Cuando participan en la organización y la limpieza, le dan mucho más valor por lo que poseen y animan a sus amigos a hacer lo mismo.