Cómo ayudar a un niño a comprender la muerte y el acto de morir
  • Hablar de muerte no es una cosa fácil. Comunicar a un niño la muerte de un ser querido es aún más difícil y doloroso. Lidiando con una situación en la que hay que contar a un niño el fallecimiento de alguien es un asunto angustioso y, a veces, aterrador. En esas horas, hay que tener en mente que lo principal es transmitir al niño seguridad y confort necesarios para el enfrentamiento de la situación. Para que esto sea posible, reuní 5 consejos principales sobre cómo ayudar a un niño a comprender la muerte y el acto de morir.

  • 1. Cuéntele lo que sucedió

  • Nunca diga que la persona que murió va a volver pronto o que ha hecho un viaje hacia lejos. También evite fingir que no sucedió nada. Aunque el niño no esté comprendiendo los hechos, elija a alguien de confianza, la madre, el padre, los abuelos, para contarle al niño que tal persona se fue y explicarla que la persona no volverá más. Durante este proceso, intente adecuar el lenguaje utilizado al nivel de desarrollo del niño, muchas, inclusive, están acostumbradas a la palabra muerte que debe ser usada en algún momento de la conversación. Aunque parezca difícil es importante enfatizar al niño la permanencia de la muerte, aunque ella no entienda, eso ayuda a minimizar los intentos y expectativas del niño de que en un momento dado la persona regrese.

  • 2- No espere mucho tiempo

  • Cuando la persona más cercana al niño esté lista para contar lo que ocurrió, esto se debe hacer lo más pronto posible, sobre todo si la persona que murió era alguien perteneciente a la rutina diaria del niño. Cuando tardan en comunicarse los niños pueden vivir una sensación de abandono, de rabia o de culpa en relación a la desaparición repentina de la persona que murió.

  • 3- Prepararse para las preguntas

  • Normalmente, la muerte es una cuestión muy nueva para un niño y, posiblemente, tendrá muchas dudas sobre lo que sucedió y hacia dónde fue la persona que murió. En estas situaciones, las cuestiones religiosas pueden surgir y los responsables del niño deben estar decididos en cuanto a la importancia de exponer o no su creencia religiosa en este momento. De todos modos, utilizar metáforas para minimizar la ansiedad y las dudas del niño puede ser una buena solución. Decir cosas como "fue al cielo" o "se convirtió en una estrella" hace que el niño, a menudo, calme algunos cuestionamientos y miedos sobre la muerte. Además, esté listo para hablar la verdad de acuerdo con la pregunta hecha por el niño "cómo fulano murió?" O "¿por qué murió?" Deben ser respondidas con sinceridad y lenguaje adecuado al desarrollo del niño.

  • 4- Preste atención a la reacción del niño

  • Los niños no suelen expresarse de la misma forma que los adultos, siendo así, muchas pueden llorar, quedar agresivos o parecer indiferentes ante la noticia de la muerte de alguien. Siendo así, intente comprender el sentimiento del niño proporcionándole diferentes formas de hablar sobre el dolor, la rabia y otros sentimientos. A través de actividades lúdicas, películas o libros infantiles que hablan sobre la muerte o, incluso, a través de comentarios personales sobre fotos, regalos, recuerdos dejados por la persona que murió.

  • 5- Recuerde con cariño de la persona que murió

  • Al sentir nostalgia de la persona que murió el niño puede sentirse culpable o constreñida por la no comprensión de sus propios sentimientos, así que utilice fotos y recuerdos de la persona que murió. Ayudar a un niño a formar y conservar una imagen de su ente perdido es una obligación de las personas que se quedaron, principalmente si la pérdida en cuestión es de uno o ambos padres.

  • Ante todo esto, debemos recordar que la muerte será siempre algo dolorosa y, si se trata de niños, puede ser aún incomprensible. Por más cuidadosas, profundas y bonitas que sean las palabras usadas, ellas jamás expresarán todo el dolor de una persona y de un niño, siendo así, recuerde que abrazos, afagos, besos y cambios de cariño serán muy importantes en cualquier situación de dolor.

  • Sugerencias para ayudar a un niño a comprender la muerte y el acto de morir:

    • Películas: Bambi y Pollyanna, de Walt Disney.

    • Libros: El día en que el pajarito no cantó, de Luciana Mazorra y Valéria Tinoco; Hablando sobre la muerte, de Carla Hisatugo y de Niña Nina, de Ziraldo.

    • Las actividades lúdicas de diseño y construcción de juguetes pueden venir de la exhibición de la película o de la lectura del libro, donde, a través de ella, el niño podrá demostrar sus sentimientos.