Cómo desarrollar la compasión y aplicar la caridad
  • Todos quieren estar protegidos por ángeles, y nosotros podemos ser el ángel en la vida de alguien que necesita de amparo y ayuda. Jesucristo, cuando estuvo en la tierra, demostró innumerables veces su sentimiento de compasión que le conmovía hasta las entrañas. Este es un sentimiento mucho mayor de lo que podemos imaginar, la compasión no es empatía. Pero la compasión puede hacer que se sienta también empatía, pues ésta sólo nos hace proyectar en el problema de la persona, pero no sabemos de por lo que la persona pasa o solucionamos su problema.

  • Entonces, la compasión es el deseo de solucionar un problema que la otra persona posee, de disminuir su sufrimiento, por eso que Jesús curaba a los enfermos, daba visión a los ciegos y hacía que los cojos y los lisiados caminen. Él podía saber exactamente lo que aquella persona sentía, conocía sus sentimientos y, a menudo, lloró, pues realmente sufría con el sufrimiento ajeno y hacía milagros para aliviar los fardos. Su vida fue marcada también por su amor: la caridad, que es puro amor de Cristo, es dar la ayuda sin querer recompensas o méritos. Jesús no hacía como algunas personas que, al dar una limosna, querían que todos vieran. Sería como si hoy, al hacer una buena acción, quisiéramos que todos veían. Una de sus enseñanzas fue que cuando hacemos algo, debemos dejar que nuestro Padre en los cielos vea y nos recompense, pero el que quiere mostrar su acto, ya ha recibido su galardón.

  • Entonces, podemos entender qué compasión es querer, desear solucionar el problema de alguien, ya sea físico, emocional, social o espiritual, y la caridad es el acto, cuando actuamos realizando nuestro deseo adquirido a través de la compasión.

  • ¿Cómo lograr tener compasión y aplicar la caridad?

  • 1. Preocupémonos con nuestros familiares y nuestros semejantes.

  • 2. Ser amigo verdadero,

  • buscar si hay alguna necesidad en su vida, y entonces tener el deseo de minimizar el sufrimiento o problema que el familiar o semejante posee. Ser el buen samaritano. 3. Orar

  • todos los días por las personas y buscar orientación para saber si de entre ellas hay alguien en necesidad, y entonces actuar con la caridad en el corazón. 4. Inspiración,

  • cuando sentimos influencia espiritual, podemos entonces verificar y en muchos casos poder ayudar a alguien. 5. Ayudar y donar el dinero que no gastó con alimentos para ayudar a la gente. Sean generosos en las ofrendas. 6. Servir, usar sus dones y talentos en beneficio de alguien de la comunidad.

  • El mejor sentimiento que viene de la compasión es el deseo por el bienestar de la otra persona. Cuando realizamos la acción por medio de la caridad, nos viene un sentimiento de paz y ligereza. Muchas veces, la gente nos agradece con la expresión: "Usted fue un ángel que el Padre Celestial envió." o "Usted es un ángel en mi vida!"

  • Al oír estas frases, las lágrimas caer por nuestra cara, pues ser como el Maestro enseña, nos da el sentimiento de que estamos en el camino correcto.

  • Al servir a alguien con compasión sincera y con caridad perfecta, nos acercamos más a los cielos, somos fortalecidos y encontramos soluciones a nuestros propios problemas. ¡Qué método fantástico para llegar a ser como nuestro Maestro y Salvador, incluso ser como el Padre Celestial, que siempre usa de compasión y caridad con nosotros!