Cómo crear un menú saludable y barato
  • Preparar comidas diariamente para la familia es, para algunas personas, una tarea embotada, mientras que para otras es bastante placentera. Variar el menú para proporcionar a la familia todos los nutrientes que necesita requiere cierta creatividad por parte de quien cocina, y trae la preocupación de ofrecer alimentos saludables que contribuyan a la salud de los familiares. Hay quien dice que cuesta más caro alimentarse de forma sana.

  • Listamos a continuación algunos consejos que desmitifican esta afirmación:

    • Disminuir las porciones de carne y aumentar las de ensalada. Además de ser las hortalizas mucho más baratas que las carnes, deben ser consumidas en mayor proporción. Los vegetales de la época producidos en la región tienden a ser más frescos y baratos, esté atento a ello.

    • Cambie las frituras por alimentos a la parrilla o los refractarios con cantidades mínimas de aceite, aceite de oliva o mantequilla. Las grasas deben componer la parte superior de la pirámide en nuestra alimentación, es decir, deben ser consumidas en cantidades mínimas.

    • Sustituir los refrescos y los jugos industrializados, que contienen mucho azúcar, por jugos naturales de frutas de la estación (que tienen menor precio). Además de ser muy sabrosos, proporcionan vitaminas y fibras. Siempre que sea posible, no coje el jugo de frutas.

    • Para quien no puede quedarse sin postre, una sugerencia es tener siempre gelatina en la heladera. Además de ser barato, tiene pocas calorías, es ligero y refrescante, óptima principalmente en los días calientes.

    • Busque el precio de los alimentos que su familia consume en al menos dos o tres supermercados.A menudo la diferencia entre los precios es considerable en la cuenta final. Pagar el menor precio por los alimentos da trabajo, exige investigación y, cuando hay tiempo disponible, compras fraccionadas en las tiendas que ofrezcan los mejores valores.

    • Si tiene tiempo, haga pan, pasteles y masas para su familia. Además de ser frescos y sin conservantes u otros aditivos químicos, los productos hechos en casa generalmente tienen costo más bajo.

    • Cree el hábito de leer la etiqueta de los productos que compra para su familia, evitando llevar a casa alimentos industrializados que contengan mucho sodio, azúcar o grasa.

  • Comer bien y barato da un cierto trabajo, principalmente si piensa en pelar frutas, lavar y picar verduras y verduras y visitar diferentes supermercados. ¡Pero la salud de su familia agradece!

  • Referencia: //189.28.128.100/nutricao/docs/geral/guiaalimentacióncontenido.pdf