Cómo ser el peor marido del mundo
  • Las películas y programas de humor de hoy en día, hacen que los maridos parezcan inútiles, estúpidos e innecesarios. Romper este estereotipo ridículo de maridos comienza en casa, con nuestras esposas. Aquí hay algunas cosas para evitar (a menos que usted quiera ser el peor marido del mundo) y algunas ideas para ayudarle a ofuscar la mejor broma sobre eso que los medios de comunicación tienen que ofrecer.

  • 1. Nunca recuerde el día de salir juntos

  • Los meses y años parecen volar. Salir del modo zombi durante las rutinas diarias de la vida de vez en cuando es una buena cosa. Si usted realmente quiere impresionar a su esposa, tome un tiempo para estar juntos al menos una vez al mes. Crean un día especial. Esto les dará la oportunidad de celebrar una ocasión especial con más frecuencia y ayudarle a adquirir el hábito de hacer algo bueno para su esposa, al menos una vez al mes.

  • 2. No la oiga

  • Es fácil distraerse con la TV, el teléfono inteligente y otras cosas aleatorias que hacen que enfocar en las cosas importantes de la vida sea un poco más desafiante. Usted va a sorprender a su esposa al dejar de lado sus dispositivos electrónicos y mirar hacia ella mientras ella está hablando con usted. Asegúrese de darle un acento de vez en cuando. Aprender y practicar habilidades de escucha activa ayudará a mejorar la calidad de su relación.

  • Recuerde que no hay problema en preguntar: "¿Quieres que sólo la oiga o que apunte soluciones?". Su esposa le dejará saber lo que espera de usted y recuerde que a ella se reserva el derecho de cambiar de opinión en cualquier momento. 3. Olvídese de elogiarla

  • Ignorar los logros de su esposa, incluso las pequeñas cosas puede perjudicarla. Si usted realmente desea aumentar su autoestima, reconozca cuando su mujer hace o dice algo agradable. Elogiarla puede ser fuerte para ella. Como marido, nadie debe dar a ella más elogios que usted. Oscar Wilde dijo una vez: "Un gran error que los hombres hacen es desistir de elogiar, pues cuando desistan de apuntar lo que es encantador, ellos también renuncian a pensar en lo que es encantador. ¡Damas necesitan un príncipe encantado! Sorpréndela haciendo elogios muchas veces.

  • 4. Cuando llegue a casa pregunte por qué no está limpia

  • ¿Alguna vez ha llegado a casa después de un duro día de trabajo sólo para encontrarla inmunda, platos en el fregadero, y todo el mundo durmiendo? Usted puede ser fácilmente tentado a preguntar por qué la casa no está de acuerdo con sus expectativas, pero, por favor, no lo haga. Si usted es sabio, utilice esto como una oportunidad para dar a su esposa un tiempo juntos. Finita que no vio nada y pasar algún tiempo de calidad con ella. Ni siquiera mencione la casa.

  • 5. Preséntela bocinando del coche

  • Si realmente quieres divertirte un poco, sigue el consejo de Joseph B. Wirthlin, que una vez sugirió: "Tal vez algún día nuestras mujeres pudieran entrar en el carro y bocinar, mientras que nosotros, como maridos, arreglamos a los niños. Cambia de lugar con ella y eso te ayudará a tener una mejor perspectiva de todo el trabajo duro que tu esposa hace para mantener las cosas funcionando sin problemas en casa. 6. Dígale que ella no es capaz de hacer nada. Nada le ayudará a bajar tan bajo como decirle a su esposa que no puede hacer nada. Si quieres que te quede locamente enamorada de ti, sea optimista con ella. Nunca dude de su capacidad para realizar algo grande. Un hombre sabio una vez me enseñó que lo que una persona puede hacer, otra también puede. Creer que su esposa puede realizar cualquier cosa.

  • 7. Ignore sus peticiones

  • Si ella le pide que haga algo, ignore o vaya a protestar para ser contado entre los peores maridos del planeta. Si usted realmente quiere que ella se gane sobre su gran marido a sus amigas, haga un hábito nunca decir no a su esposa. Ella desarrollará una profunda confianza en ti cuando dé de su tiempo para ella. Cuando ella le pide hacer algo, hágalo lo más rápido posible y usted experimentar una boda más feliz.

  • Traducido y adaptado por Stael Pedrosa Metzger del original Cómo ser el peor marido en el mundo.