Como ser una madre más tranquila y dedicada
  • Ser madre es una dádiva, somos coparticipantes en este plan maravilloso de traer a los hijos espirituales de Dios la tierra para que sean cuidados, orientados y amados. Sin embargo, los hijos no vienen con manual de instrucciones, ni siquiera las madres pasan por entrenamiento para cumplir con sus responsabilidades. Ya decía el Poeta Vinícius de Moraes: "Hijos, si no los tienen como saberlos".

  • Sólo que los desafíos son grandes y, a veces, no sabemos cómo actuar para ser más calmas y dedicadas. Al final de cuentas, los hijos actúan igualmente en sus grupos de edad, pero aún así son en las actitudes, elecciones y deseos.

  • Hoy en día, la presión del mundo dificulta aún más esta relación. Algunos predican que los hijos son creados para el mundo, otros que el progreso ha traído cambios de comportamiento a los hijos, a los que los padres no entienden, pero simplemente deben aceptar. No es casualidad que los jóvenes de hoy, cada vez más temprano, están cometiendo crímenes y atrocidades, mientras deberían estar jugando y estudiando.

  • El secreto está en la dedicación que la madre puede dar a sus hijos. No siempre es fácil, pues muchos crean a sus hijos solos, tienen pocos recursos y por eso trabajan, a veces, en hasta dos empleos, quedando, prácticamente, todo el tiempo fuera de casa. Pero, hay un dicho que dice qué cantidad no es calidad. Pensando por ese prisma, las madres deben buscar medios para dar la atención necesaria a sus hijos para que ellos sepan que son amados y que tienen alguien que se preocupa y cuida de ellos.

  • Otra idea equivocada que se predica es que la madre debe ser amiga de sus hijos. Los amigos, normalmente, concuerdan con todo y apoyan lo que quieren hacer. Si la madre actúa así, ¿cómo educará a sus hijos? Madre es madre y amigo es amigo, el desarrollo del joven dependerá de que esa relación sea sana y bien definida.

  • Con tantas dificultades y desafíos, parece imposible que una madre consiga ser tranquila y dedicada a la creación de sus hijos, pero hay algunos consejos que pueden ayudar:

    • Conozca a su hijo como él realmente es y no como usted quisiera que fuera. Sólo así podrá acercarse y saber lo que está pasando, lo que está pensando y haciendo.

    • Al percibir que su hijo no es exactamente como usted esperaba que fuese, no debe haber juicio, sino confianza en la relación, respeto, comprensión y orientación.

    • Demuestre amor incondicional, pero con autoridad y buen ejemplo.

  • Si la madre consigue ver a su hijo y actúa como los consejos arriba orientan, ciertamente, ella se estresará menos, quedará más cerca de él y será más dedicada. Aunque tenga que estar la mayor parte del tiempo lejos, esa madre se sentirá tan cerca de su hijo que él sabrá que hay alguien que lo ama y cuida de sus necesidades.

  • Madres, nunca olviden quién es la otra parte en esa alianza, Dios debe estar en nuestra vida para que podamos ser calmas y dedicadas con sabiduría divina.