Cómo ser menos egoísta y más altruista
  • El altruismo es el opuesto. Es cuando una persona renuncia a sus propios intereses para dedicarse a otras personas. "Todo hombre debe decidir si va a caminar en la luz del altruismo creativo o en la oscuridad del egoísmo destructivo."Martin Luther King Jr.Una persona no necesita ser extraordinaria para demostrar preocupación por las necesidades ajenas. Cualquier persona que desee puede hacerlo. Daré 4 pasos sencillos que pueden cambiar su vida y la de quien usted ayuda:

  • 1 - Haga serias reflexiones sobre la vida ¿Cuál es el propósito de la mortalidad? ¿Qué vendrá después de esa vida? ¿Qué espera Dios de ti? ¿Qué ha hecho para cumplir su misión en la tierra? La mortalidad es un tiempo de aprendizaje, una época en que nos estamos preparando para volver al Hogar Celestial para recibir algo más grande que cualquier fortuna que podríamos acumular en esta existencia: la vida eterna. Nuestro Padre Celestial es un Padre amoroso y espera, entre otras cosas, que le ayudemos en el trabajo de bendecir a sus hijos (nuestros hermanos). Compete a nosotros cumplir esta misión, disfrutar del dulce espíritu que emana del servicio al prójimo y prepararnos para algo mayor; o perder la oportunidad de hacer el bien aquí, perdiendo la alegría de servir y nuestro galardón en el porvenir.

  • 2 -Trace metas

  • Si usted desea dejar el egoísmo de lado y preocuparse más con su semejante, materializar su deseo escribiendo en un papel y fijándolo en un lugar donde usted puede visualizarlo diariamente.

  • 3 - Sea más observador

  • Después de reconocer el valor del servicio abnegado y trazar metas para ser más servicial, es hora de mirar a su alrededor para identificar a aquellos que puedan estar necesitando de usted. Sus familiares, amigos, vecinos, conocidos o desconocidos.

  • 4 - Aja

  • Usted no necesita hacer mucho para practicar el altruismo. Las actitudes simples pueden hacer una enorme diferencia en la vida de quien usted ayuda. Usted puede hacer cosas como:

  • Dar un paseo.

  • Donar sangre.

  • Ser donante de médula.

  • Ser gentil y solidario con su nuevo compañero de trabajo.

    • Dar la debida atención a alguien que se siente excluido.

    • Dejar a alguien que tiene mucha prisa pasar delante de usted.

    • Involucrarse en proyectos de servicio para beneficiar a los menos favorecidos.

    • Compartir tu alimento con los necesitados. Al donar más de nosotros mismos, nuestro tiempo, talentos y otros recursos a los demás de manera altruista, nuestro amor al prójimo aumenta y nos acercamos más al Señor.