Cómo ser una hija o un hijo más dedicado
  • La mayoría de la gente conoce de cerca el verdadero sentido de la palabra dedicación por el servicio desinteresado e incansable de padres amorosos. Incluso aquellas que no tuvieron un padre o una madre presente (o ambos), pudieron contar con el cuidado de un padrastro, de una madrastra, de padres adoptivos, de abuelos, o de otros responsables. La mayoría de ellas fue enseñada, nutrida, vestida, cuidada y amada por ellos.

  • Desafortunadamente, algunas personas se olvidan de demostrar su gratitud por los años de dedicación de sus padres. Cuando se vuelven independientes, no ven la hora de salir de casa para conquistar su vida y, a veces, se olvidan de mirar hacia atrás.

  • Muchas personas empiezan a valorar a sus padres cuando ya no están conviviendo con ellos. Otras sólo se dan cuenta de que están fallando con ellos cuando ellas mismas se convierten en padres. Es cuando logran entender con más profundidad todo el sacrificio y amor que envuelven la maternidad o paternidad.

  • Otros hijos, sin embargo, estando cerca o lejos, son amorosos, dedicados, preocupados y eternamente agradecidos por lo que sus padres hicieron y aún lo hacen por ellos.

  • Es necesario retribuir el cariño y los cuidados que se han recibido de los padres durante toda la vida. Esto no debe ser hecho por obligación, sino por amor y gratitud. Vea algunas formas de cómo usted puede ser un hijo más dedicado:

  • Dedicarles tiempo

  • No importa cuánto tiempo usted tenga y cuáles son sus responsabilidades, arreglar un tiempo para ellos. Ellos le dieron gran parte de su tiempo durante su vida, seguramente conseguirá encontrar un tiempo para ellos. Si usted vive en otro estado o país, trate de mantener contacto constante con ellos por teléfono, Skype, MSN o por otro medio. Si usted vive con ellos, conseguirá dejar un poco de lado a internet, las cenas con amigos o cualquier otro compromiso secundario para sentarse y conversar con sus padres.

  • Preste servicio

  • "Los padres deben dar siempre para ser felices. Dar siempre es lo que hace que seamos padres." Honoré de Balzac. Su madre ha lavado la vajilla, cocinado, arreglado la casa y hecho tantas otras cosas toda la vida. Usted necesita aliviar su carga. Ofrezca, de buen grado, para ayudarla. Haz algo por tu padre. El servicio desinteresado es una gran demostración de cuidado y amor.

  • Escuche sus consejos

  • Escuche la voz de la experiencia. Ellos pasaron por mucho en la vida y tienen un gran bagaje de conocimiento y experiencias. Preste atención a lo que tienen que decir y valorar sus consejos.

  • Sea paciente con ellos

  • Algunas personas envejecen y se ponen un poco intransigentes. No pelee o discuta con sus padres si ese es el caso. Usted no podrá cambiar su forma de ser a través de quejas o peleas. Ustedes tendrán más que enseñar a través de su paciencia y tolerancia.

  • Cuide de ellos

  • Llega una hora en la vida en que los papeles se invierten. Aquellos que cuidaron de nosotros necesitarán nuestros cuidados. Nunca niegue una ayuda a sus padres. La psicóloga Luciene C. Miranda, en el sitio Cuidar de ancianos, dice: "

  • Los hijos que realmente honran y respetan a sus padres no dudan en cuidar de ellos cuando los mismos están ancianos o enfermos. Inicialmente, sienten el sentido de retribución por aquellos que los cuidaron como niños, y mostraban dedicación y respeto. Así, no se preocupan sólo por la supervivencia de sus padres. Desean sí, dar lo mejor para ellos, a ejemplo de lo que sus padres lo hicieron mientras los niños. "Cuide de ellos mismos, siempre que sea posible, o provee un medio digno para que sean bien cuidados. Proporcionarles una vejez tranquila.

  • Exprese su amor

  • Abrace a sus padres. Sostener sus manos y hacerles cariño. Aunque sus padres tienen alguna dificultad para expresar sus sentimientos, dígales que los ama, que los admira y cuán importantes son para usted. Exprese sus sentimientos con frecuencia.

  • Vivimos en una generación que consigue expresar lo que siente con más facilidad. Podemos ayudar a las personas mayores, que no tienen ese hábito, a sentirse más cómodas en expresar sus sentimientos.

  • Si sus padres le han hecho algo que le ha herido, perdónales. Conozco a personas que no les gusta uno de sus progenitores por algo que han hecho en el pasado. Olvídate y perdona. Los padres también son susceptibles a errores.

  • El orden correcto de la vida es que los padres enseñen a los hijos. Pero no todos cumplen sus responsabilidades. Cabe a los hijos, así que tienen madurez suficiente, preocuparse de ser un buen ejemplo a sus padres, en vez de condenarlos por sus errores. Nunca es demasiado tarde para aprender.

  • Dé a sus padres todo el cariño y atención que un padre y una madre merecen, a pesar de sus imperfecciones. Dedique tiempo, atención y cuidado. Sea paciente, tolerante y respetuoso con ellos. "

  • Comportate con tus padres como quieras que tus hijos se comporten contigo. "Giacomo Leopardi. Por encima de todo, ame a sus padres y demuestren su amor por palabras y acciones.