Cómo evitar un caso extraconjugal
  • Es muy bueno tener siempre en mente que no hay nada que sea irresistible, somos señores de nuestras acciones y, por lo tanto, responsables de ellas. Cuando alguien dice que "perdió la cabeza" se está refiriendo a algo anormal siendo recomendable, pues, que busque tratamiento. Pero lo que ocurre en la mayoría de las veces es dejarse llevar por la voluntad, sin pensar en las consecuencias.

  • Las razones de la infidelidad conyugal son tan variadas como las personas que se involucra en ella. Emily M. Brown, LCSW, directora de Terapia Key Bridge y Centro de Mediación, en Arlington, VA, trabaja con parejas, individuos y familias sobre las cuestiones subyacentes en el matrimonio, el divorcio y la traición. Brown categorizó los motivos para las relaciones fuera del matrimonio como: para evitar conflictos, por falta de intimidad, vicio sexual, personalidad dividida y fuga. Lo que se destaca en este y otros estudios es que la infidelidad es fruto de la insatisfacción personal y no necesariamente con el matrimonio, pues no siempre las relaciones extramatrimoniales son señales de que el matrimonio es malo.

  • En algunos casos, los cónyuges pueden parecer satisfacción, pero la infidelidad se debe a su propia baja autoestima, para evitar conflictos habituales o por miedo a la intimidad. La inseguridad ante un cambio en la vida, como convertirse en un padre o una madre o incluso la edad, también puede hacer que la persona busque un caso como una autoafirmación.

  • También la rutina establecida por la comodidad, sin planificación a dos, puede reforzar el sentimiento de insatisfacción en el cónyuge inseguro, favoreciendo la carencia que puede llevar al engaño de buscar en otro par lo que cree no poseer o no tener capacidad de desarrollar en casa. Se entiende, de esa forma, que una manera eficaz de evitar un caso extraconjugal sea cuidar de sí mismo, de su autoestima, su equilibrio emocional. La atracción por otra persona puede suceder, lo que no justifica entregarse a ella, después de todo, la infidelidad conyente provoca un gran impacto emocional sobre la vida de las personas, ya sean traicionadas o traidoras.

  • Amándose, estando bien consigo mismo, la persona está apta para amar y multiplicar amor y comprender cuán importante es cuidar de la relación con el cónyuge. La relación a dos es una construcción diaria que se inicia y se extiende por el amor, pero que necesita otros pilares para mantenerse, como: la amistad y el respeto. La amistad presupone la comprensión del otro en sus dificultades, el cariño y desvelo con que se dedica a vivir bien en una relación de tamaña intimidad. El respeto entonces se manifiesta en la preocupación de considerar las diferencias en la manera de actuar y pensar del otro.

  • En ese sentido, lo que se evidencia es el diálogo franco por el cual los cónyuges buscan el entendimiento, comprendan ideales distintos y lleguen a un acuerdo que satisfaga a ambos. A partir de eso será posible crear rutinas sanas adaptables a la voluntad de los dos y, consecuentemente, promover la armonía familiar.

  • Personas equilibradas, hogar edificado, relación de amor, amistad y repito tendrán por fruto parejas que comprenden que la vida tiene mucho más sentido cuando está pautada en la alegría y en el placer de ser para el otro lo que desea para sí mismo.

  • En ese contexto, el engaño de la infidelidad deja de ser una opción!