Como las peleas de los padres afectan a los hijos
  • Una pareja está formada por dos personas con afinidades y diferencias que pueden ser muy marcadas. En el sentido de conciliar puntos de vista análogos, a menudo se establecen discusiones. Pero es necesario que la pareja tenga mucho cuidado para no transformar una conversación en disputa, pues en ese caso, lo que vale es "ganar" y, la mayoría de las veces, esa "ganancia" representa una pérdida muy grande.

  • Discusiones y peleas

  • Aunque es una diferencia sutil discutir y pelear pueden no tener el mismo significado, dependiendo de la forma en que se plantean las ideas. Una discusión puede ser una conversación en la que cada uno argumenta sobre conceptos similares respetuosamente. De esa forma es una acción muy positiva, porque nadie puede anularse y en una relación saludable es importante que ambos se sienten oídos y considerados. Sin embargo, cuando las palabras se vuelven ásperas y el respeto escaso entonces la discusión se vuelve una pelea y la pareja se envuelve en emociones destructivas nada favorables a la relación.

  • Parejas con hijos

  • Cuando la pareja tiene hijos las responsabilidades en cuanto al comportamiento de cada uno, ciertamente, se multiplican. Las consecuencias de las peleas de los padres pueden ser muy intensas en los hijos, influenciando negativamente en el desarrollo emocional y hasta físico de ellos. Es muy común que el estrés del niño, provocado por las constantes peleas de los padres, altere la inmunidad y se enferma. El sitio relata un estudio confirmando que conflictos familiares influencian incluso en el modo de actuar de niños: "No son sólo las discusiones en voz alta que perjudican el desarrollo de los niños. Las peleas en tono menos explícito también pueden ser percibidas por los hijos" .

  • Comportamientos positivos

  • En el sitio la psicóloga Ceres Araujo afirma que: "Ver los padres de la mano son tranquilizador e incluso apaciguador para cualquier fantasía de pérdida del niño. Es evidente que los hijos aprecian mucho ver a los padres en armonía". La buena relación de los padres es primordial para el desarrollo sano de los niños que encuentran en el hogar la base segura que guiar sus vidas en el futuro. No son las palabras, pero el comportamiento del padre y de la madre y cómo interactúan entre sí y con las otras personas es que representan el modelo que el niño seguirá. Es en la familia que los niños aprenden los comportamientos éticos que definir su manera de vivir en sociedad, influenciando el tipo de relaciones que construir en la propia vida.Comportamientos negativos

  • Las peleas de los padres son siempre nocivas para los hijos, independientemente de la edad que tengan. La hostilidad en la familia puede llevar a señales de depresión, ansiedad y otros problemas que se transfieren a los hijos. Los estudios apuntan que cuanto más conturbada es la relación de los padres, mayor probabilidad de que los hijos se vuelvan adolescentes difíciles y adultos con problemas de relación. Lares en desaliento, en constantes peleas y desentendimientos producen hijos estresados, inseguros, miedosos e infelices.

  • Responsabilidad

  • Es evidente la necesidad de que los padres estén atentos a las consecuencias de su comportamiento en la vida de sus hijos y, cuanto antes, recuperar la relación. Es en la familia que el ser humano se forma, crea modelos éticos y morales y se prepara para la vida adulta. Es importante recordar que, por encima de cualquier cuestión entre los cónyuges, los padres tienen que desarrollar un modelo de vida saludable para sus hijos.