Cómo los 10 Mandamientos benefician nuestras vidas cotidianas
  • Mi primera experiencia con reglas fue cuando vivía bajo el cuidado de mis padres. Mi mente inexperta sentía que mis padres querían controlarme y mantenerme infeliz. Cuando me quedé más vieja, aprendí que esas reglas pueden haberme protegido e incluso haber salvado mi vida. Como madre, he seguido el ejemplo de mis padres y creamos a nuestros hijos con las reglas del amor y la protección. Dios también nos dio reglas, o mandamientos, para protegernos. Después de liberar a los israelitas de la esclavitud en Egipto, Dios les dio los diez mandamientos. Estos mandamientos siguen siendo una parte vital del plan de Dios para la humanidad, pues permite la libertad de obedecer o desobedecer. Como nuestros padres, Él nos quiere seguros y felices.

  • La desobediencia lleva a la infelicidad

  • Las leyes sociales se basan en algunos mandamientos. Como pueblo, el mundo condena el asesinato, el robo y la mentira. El asesinato y el robo pueden resultar en muchos años de reclusión. Cuando atrapados, especialmente en mentiras repetidas, los mentirosos se convierten en personas evitadas por los demás y sin amigos.

  • Cuando nuestra familia sigue algo que nos aleja de Dios, nos sentimos perdidos y vacíos. Nos volvemos riñosos unos con otros e infelices. Cuando percibimos la ausencia de Dios, nos acordamos de volver a lo básico. Esto incluye la oración diaria, lectura de las Escrituras, recordarnos los mandamientos y la obediencia. Luego acogemos a Dios de vuelta en nuestras vidas y encontramos la felicidad que estaba perdida.

  • Necesitamos la Expiación

  • Los primeros cuatro mandamientos nos ayudan en nuestra relación con Dios y los seis restantes cubren nuestra relación con los demás y alienta valores morales. Muchos de los mandamientos empiezan con: "No", y puede parecer más como control que la libertad. ¿Cómo podemos ser libres y felices cuando la obediencia es tan difícil?

  • Cumplir con los diez mandamientos recuerda a nuestra familia sobre la importancia de la expiación. Jesús nos amó tanto que sufrió y murió por nosotros. Esto nos proporcionó el don del arrepentimiento. Cuando parece tan difícil obedecer, a través del sacrificio expiatorio de Jesucristo, podemos arrepentirse de nuestros pecados y una vez más encontrar la libertad y la felicidad a través del perdón de Dios.

  • El valor de los diez mandamientos

  • El valor de los diez mandamientos se encuentra en los ejemplos de los demás y en nuestra propia obediencia. Oí decir que nos convertimos en lo que admiramos, por eso nosotros y nuestros hijos buscamos estar en torno a otros que comparten los mismos valores. Esto perpetúa el bien que viene de la obediencia a los mandamientos de Dios. Más o menos como cuando sonríe a alguien por quien usted pasa y esta persona sonríe a otro y así sucesivamente. También descubrí que la obediencia a estos mandamientos hace más fácil obedecer a otros mandamientos en las Escrituras. Porque Dios sabía que el hombre iba a errar, entonces Él nos proporcionó escrituras llenas de ejemplos de obediencia, desobediencia y las consecuencias de cada uno. "Tom Perry, un líder religioso dijo:" La fuerza de la familia se está deteriorando a un ritmo alarmante, este deterioro está causando daños generalizados a la sociedad, puedo ver claramente la causa y el efecto. Si hacemos lo mejor para obedecer los Diez Mandamientos, sea una familia o un miembro de la familia a la vez, la sociedad podría retroceder este daño alrededor. Muchos ejemplos de esto se encuentran en las Escrituras. Una vez más las sociedades bíblicas se alejaron de Dios, se volvieron infelices, se arrepintieron y se volvieron a Dios donde entonces encontraron libertad, prosperidad y felicidad. Vamos a hacer de la obediencia nuestra meta hoy y ver el bien se esparcir.

  • Traducido y adaptado por Stael Metzger del original.