Alimentación con amor: 10 buenas razones por las que debes cocinar con tu hijo
  • Los momentos que pasamos con nuestra familia a menudo se vuelven los recuerdos más placenteros que guardamos en la memoria. Estos días estaba viendo videos que hice con mis hijos en un picnic que hicimos en un parque. Mis ojos se llenaron de lágrimas al revisar esas imágenes, mis hijos tan pequeños todavía y cuánto se estaban divirtiendo. No había juguete, computadora, tablet o celular, nos divertía apenas corriendo entre los árboles y sintiendo la brisa en nuestros rostros. La alegría de la vida, los buenos momentos provienen de cosas pequeñas y sencillas, nosotros tenemos la tendencia de complicarnos. A veces los padres trabajan fuera toda la semana y los fines de semana quieren hacer algo con los hijos y elegir ir a centros comerciales. Genial! Esto también es bueno, pero hay cosas más simples que tendrán un efecto mucho más profundo, necesitamos estar sensibles a eso.

  • Veamos 10 razones para cocinar con su hijo de vez en cuando:

  • 1. Estar con su hijo

  • creo que esa es la razón más importante, cocinar con su hijo proporcionará un momento rico de interacción, y seguramente formará parte de la memoria de él para siempre. Ciertamente él reproducirá esto con sus hijos. Usted tendrá un tiempo para conversar mientras esperan que el alimento esté listo.

  • 2. Aumenta la autoestima

  • los niños se sienten importantes cuando le damos ciertas responsabilidades y eso contribuye a que se sientan seguras, por ejemplo, cuando perciben que el alimento que prepararon se quedó bien y que todos les gustó, generalizan ese sentimiento hacia otras áreas de la vida. Los niños por los que los padres lo hacen todo acaban por ser inseguros y se sienten incapaces.

  • 3. Contribuye al sentido de participación

  • hacer una receta implica no sólo en preparar el alimento, sino también en arreglar y limpiar todo después. El niño que participa en todo el proceso comprende que es parte fundamental de la familia y que por eso necesita contribuir de alguna forma. 4. Los niños tienden a aceptar experimentar nuevos alimentos

  • cuando los niños que preparan los alimentos se sienten más inclinados a experimentarlos. Lo ideal es usar la creatividad y buscar recetas que introduzcan nuevos alimentos. Una vez mi hijo y un amiguito decidieron jugar a los cocineros. Me quedé sólo observando. Ellos mezclaron huevo, fubá y refrescos y experimentaron, en esa hora tuve que intervenir para que ellos no tuvieran un dolor de vientre después.

  • 5. Los niños aprenden muy

  • la lectura e interpretación de las recetas ayudar mucho en portugués, como también se aprenden los conceptos además del desarrollo de la coordinación motora. En fin, son muchas las posibilidades de aprendizaje.

  • 6. Enseña a trabajar en equipo

  • contribuye a que el niño aprenda la importancia de trabajar en equipo y que si cada uno desempeña su papel el resultado será mejor y vendrá más rápido, y aquí, nuevamente, el niño lleva ese aprendizaje a otras áreas de la vida.

  • 7. Aprenden cuestiones de seguridad

  • los niños solos tienden a explotar, principalmente aquello que no tiene contacto siempre. Si los niños tienen un buen contacto con la cocina sabrán lo que deben o no hacer y lo que puede ser peligroso. Se sentirá menos necesidad de explorar las cosas solas y ponerse en peligro. 8. Aprender la importancia de ayudar cuando designamos tareas para los niños generalmente no les gusta mucho, pero cuando ellas comprenden de manera significativa la importancia de colaborar y ayudar, su comportamiento cambia. 9. Aprender a planificar y hacer elecciones

  • los niños aprenden que deben planificar y preparar las cosas antes de comenzar una receta, aprenden a tomar decisiones a través de la elección de los ingresos, los alimentos disponibles, etc.

  • 10. Estimula la creatividad

  • con certeza pronto los niños se aventuran en crear sus propias recetas y eso es muy positivo, refuerza el comportamiento de aventurarse a hacer cosas nuevas y diferentes, además de ayudar a lidiar con la frustración, pues puede ser que una receta no quede tan buena.

  • Llamar a su hijo para ayudarle a preparar algún alimento puede ser una de esas cosas simples que tiene un impacto profundo. Incluso si usted no tiene gusto de cocinar, usted puede elegir recetas fáciles, lo importante será el tiempo que se dividen juntos.