Finalmente los niños durmieron: ¡En fin solos!
  • La vida en familia con hijos es una dádiva que debemos valorar. Las vivencias están repletas de momentos de alegría, aprendizaje, desafío, cansancio y hasta de tristezas y dificultades. Sin embargo, hasta los aspectos negativos, si se contemplan a través de una perspectiva diferente, pueden convertirse en fuente de crecimiento personal y familiar. Sin embargo, por más que esa vivencia sea agradable y positiva, y realmente debe ser así, los padres necesitan un momento sólo para los dos, para que la relación conyente sea nutrido y fortalecido, para que la llama del amor se mantenga encendida y se establezca la intimidad entre la pareja.

  • En la correría del día a día muchas parejas pueden encontrar dificultad en establecer un momento en que puedan dedicarse exclusivamente el uno al otro. Cada pequeño momento en que pueden estar a solas debe ser priorizado.

  • La rutina a favor de la constancia en la vida familiar

  • Los niños necesitan rutina para su buen desarrollo y fijar horarios para las actividades del día puede contribuir. Si los hijos tienen un horario determinado para dormir y se les enseña, entonces ellos seguirán esta regla por sí solos, y los padres pueden aprovechar ese tiempo que los hijos estarán durmiendo para fortalecer los lazos conyugales.

  • Lo que ocurre la mayoría de las veces es que la pareja está junto, pero no la una con la otra. Lo que significa que están en el mismo ambiente, pero cada uno haciendo algo personal y solo, de esa forma ellos no estarán interactuando para que su relación se fortalezca.

  • Si la pareja que tiene una rutina diaria pesada y llena de compromisos no prioriza los pequeños momentos que pueden estar uno con el otro, el matrimonio puede enfriarse y volverse aburrido. Necesitamos atentar para esa situación que puede comenzar sólo como algo inocente y después acabará por contribuir al distanciamiento entre la pareja. Y ese distanciamiento abrirá brechas para que otros males se instalen, hasta que cuando nos damos cuenta mucho ya se ha perdido.

  • Aproveche el momento en que los niños estarán durmiendo para estar juntos el uno con el otro, hagan cosas juntos, conversen, hablen sobre su día, diviértense viendo una película, no lo hagan, bailen. En fin, rescate el romanticismo de la época de noviazgo y vea su matrimonio llegar a ser fuerte y cada vez más feliz.