Relación familiar: Las diferencias que suman
  • Las afinidades forman una ecuación especial. Las diferencias individuales existen. Somos de familias únicas, con su potencial y dificultades. No sirve de nada que lo que imagina se realice, porque las personas son reliquias de su pasado, formación, genética e historias personales.

  • Tenemos afinidades diferenciadas. Algunos más objetivos y otros más sensibles. ¿Las personas así no funcionan como socios o amigos? Es evidente que sí. Sumar afinidades es la gran jugada de la vida. Complementar las características que pueden salvar situaciones antes irremediables.

  • Una palabra puede bastar para cambiar el rumbo de la discusión o la incomodidad. Un amigo objetivo puede dar el tono adecuado a la actitud del amigo sensible. Saldos. Fortalece y muestra la dirección más corta para decidir. Dale el basta necesario al dolor que discurre infinitamente y trae a la realidad quien sufre más allá de la cuenta.

  • La aspereza del amigo objetivo puede ser ablandada con la manera sensible de ver el mundo. Ajusta la frase que extender el agrio de las emociones a su equipo de trabajo, a la familia o entre amigos. Ofrece el tacto de la dulzura y hace que el compañero reflexione y recomience.

  • La sabiduría del equilibrio es el arte de la vida

  • Afinidades sumadas fortalecen la sabiduría. En todas las circunstancias es necesario hacer ese balance primordial a la vida.

  • Personas no cumplen nuestras necesidades, ellas colaboran, pero no resuelven, somos nosotros mismos que encontramos las salidas para sentirnos mejores. Sumar afinidades es caminar hacia el éxito - beneficiar la paz, la armonía con el día a día y el aprender a ceder y dar límites. Lo que parece grosero puede ser el punto final al desequilibrio. El entender de la mejor manera posible el otro es saber conquistar días mejores.

  • Las afinidades deben ser cuidadas

  • Si su amigo o compañero fue objetivo no es porque no te ama, sino porque es así tu humanidad. Es como saber cuidar de ti y tratar de mostrar la mejor salida. Hacer ajustes y añadir cualidades. Esta suma es realmente imbatible. Las parejas no son mitades de naranjas, son afinidades que se adoptan y se aman. Ni padres, madres o hijos tienen afinidades iguales. Es necesario aprender a igualar las afinidades. No cubre, por el contrario, aproveche y crezca en el valor del otro y no quiera modificarlo, porque esa lucha es insana y extremadamente dolorida.

  • Mire con buenos ojos las actitudes ajenas y no quiera extirparlas. Tome a usted lo que puede ayudarle a ser mejor. La suma de los comportamientos es el total sutil y sublime de las relaciones. Cuando tenga que sustraer, haga, pero no juzgue. Utilice lo que sea necesario y verá cómo una nueva mirada va a nacer en su propuesta de vida.