La oración familiar: Colocándola en acción
  • Aquí hay algunas sugerencias que funcionaron para nosotros.

  • La oración familiar es fundamental para nuestro hogar y todo lo que hacemos. Es lo primero que hacemos juntos cada mañana y lo último que hacemos juntos por la noche. Es lo que nos mantiene equilibrados, atentos a las necesidades y alineados con Dios. Pero no siempre fue así. Implementar la oración familiar exigió un esfuerzo consistente y fue un desafío hacer un plan que funcionara para toda nuestra familia.

  • El primer paso para la oración familiar exitosa y consistente es la creación de un plan que todos concuerdan. Aquí hay algunas sugerencias que funcionaron para nosotros.

  • 1. Definir un horario cada mañana y por la noche para la oración familiar y cumplirlo

  • Tenemos la oración familiar de mañana a las 7 antes de que mi marido salga al trabajo. Repetimos por la noche a las 7:30 antes de que nuestros niños pequeños se vayan a la cama. Oramos también en familia en el desayuno, almuerzo y cena. Cinco veces al día, nos reunimos y agradecemos a Dios por todo lo que nos da. Hay momentos en que uno de nosotros no puede estar con la familia a la hora marcada por la noche. En estos días, si es posible, llamamos al familiar ausente para que sea parte de la oración por teléfono. Si no estamos disponibles para participar, entonces ofrecemos una oración silenciosa en nuestro corazón, al mismo tiempo, de modo que todavía estamos orando juntos como una familia, y los miembros de la familia que están arrodillados juntos en casa están orando a favor del miembro que está de distancia. Esto mantiene una familia unida, conectada, cerca unos de otros y cerca de Dios. 2. Al orar en familia, hágalo en círculo y de rodillas. Al orar en un círculo de rodillas, no sólo muestra humildad ante Dios, sino que crea un vínculo con la familia. También permite transmitir fuerza el uno al otro y ayuda a mantenerse firmes en todas las pruebas que estemos enfrentando. 3. Orar unos por otros

  • No hay sonido más dulce que cuando oigo a mis hijos orar unos por otros. Cuando usted enseña a sus hijos a orar unos a otros y cuando oyen orando por ellos, el amor en su familia aumenta y llena su casa de una mayor capacidad que nunca antes experimentada. Usted se sorprenderá con el amor que va a penetrar su casa y sus hijos. El espíritu de contienda va a disminuir, y su familia va a conocer más alegría y paz.

  • 4. Revertirse

  • Es importante que todos tengan la oportunidad de hacer una oración durante la semana. En nuestra casa, somos siete. A cada uno se le asigna un día de la semana para ofrecer la oración en familia por la noche. Mi marido y yo nos rezamos ofreciendo la oración familiar de la mañana y todos nos rezamos en las oraciones antes de las comidas.

  • Nuestros hijos comenzaron a orar desde el momento en que adquirieron la habilidad para conversar. Mi marido o yo ayudamos diciendo las palabras que el niño repite. Este relevo no sólo ayuda a los niños a sentirse valorados como parte de la familia, pero también les da una importante oportunidad de hablar con Dios. 5. Comprender la importancia

  • A veces, la mayor parte de un plan es reconocer por qué lo hacemos. Recordar porque la oración familiar es importante es lo que mantiene a mi familia continuamente en esta práctica. En el mundo de hoy, hay muchas dificultades en las que dejamos nuestros hogares todos los días. Pero, si en nuestra oración en familia, pedimos a Dios por su ayuda y protección, Él nos dará una resistencia más allá de nuestra propia para luchar las batallas del día. Vamos a tener su Espíritu para avisarnos del peligro, para guiarnos en las tinieblas y para confortarnos cuando perdidos. La oración familiar es una de las armas más grandes que podemos dar a nuestros hijos cuando salen de nuestro seno al mundo. Es un escudo de protección extra que damos a nuestra familia para ayudarla a soportar las pruebas y las tentaciones. Lo que de más valor podemos dar a nuestros hijos es un escudo de protección cuando no podemos estar allí para protegernos nosotros mismos.

  • La oración familiar debe ser una parte importante de la vida diaria de cada familia. Puede que no sea fácil de poner en práctica, pero con esfuerzos consistentes, puede ser una bendición adicional para todas las casas y para todas las personas que residen en ellas. Si una familia hace de la oración familiar una prioridad, no sólo ver un aumento de amor y paz en su casa, pero podrán reconocer al Espíritu de Dios como un compañero constante mientras se encuentran diariamente dentro de las paredes de su casa.

  • _Traducido y adaptado por Stael Pedrosa Metzger del original Family prayer: Putting it into action.