Decidir entre amamantar y dar biberón
  • Pocas cosas pueden ser tan placenteras para la madre y el bebé como la lactancia. Alimentar al hijo en el pecho nunca fue tan alentado por los profesionales de la salud como es actualmente. Esto porque, según cientos de estudios ya hechos, la leche materna y el acto de amamantamiento proporcionan al bebé todos los nutrientes necesarios para un buen desarrollo y también estimula el fortalecimiento del vínculo afectivo entre madre e hijo.

  • Sin embargo, aunque es tan maravilloso amamantar, no es siempre que la madre puede cumplir con esa tarea. Los motivos pueden variar y van desde problemas con la huella del bebé en el pico del pecho o lesionados en la madre, como boquilla agrietada, por ejemplo, hasta la propia decisión de la madre que puede no sentir ganas de amamantar.

  • Ventajas de la lactancia

  • Está más que probado que la leche materna es el mejor alimento para el bebé, y debe preferentemente ser dado a él exclusivamente hasta los seis meses de vida. Es decir, hasta el sexto mes del bebé, si la madre está en buenas condiciones, ningún otro alimento necesita ser introducido en la alimentación del niño. Los estudios apuntan muchas ventajas en la lactancia exclusiva hasta los seis meses de vida y hasta los dos años acompañada de otros alimentos, tales como:

    • Aumenta los lazos afectivos entre la madre y el bebé.

    • La leche materna contiene todos los nutrientes necesarios para el bebé y en cantidades adecuadas.

    • Evita alergias e infecciones en el bebé.

    • Alimento fácil y está siempre a la temperatura ideal.

    • No perjudica la dentición y el habla.

    • Muchas otras.

  • Mitos

  • La información está a favor de todas las madres actualmente. Por eso, algunos mitos muy oídos por las abuelas de las mamás de las generaciones actuales pueden ser desconsiderados.

  • Uno de los más comunes es que la leche materna es débil. Tal afirmación es totalmente errónea, pues él es el mejor alimento del mundo, como explica detalladamente este artículo. El caso es que muchas madres esperan que la leche humana tenga la misma densidad de la leche de vaca, pero son diferentes. Por eso, tenga en cuenta que ningún otro alimento puede ser comparado a la leche materna, que posee todo lo que el bebé necesita para crecer bien y sano.

  • Casos aislados

  • No hay la menor duda que el amamantamiento es, de lejos, mucho mejor que dar biberón. De acuerdo con este estudio, la leche materna casi nunca es perjudicial para el niño. Cuando hay dudas, consultar a un médico es siempre la mejor opción, pero son raros los casos en que la madre debe dejar de amamantar o sustituir la leche materna por otros tipos de leche, incluso cuando se trate de enfermedades. Cuando las madres están con heridas en los senos, dejar de amamantar tampoco es adecuado, ya que casi siempre se curan fácilmente, bastando que la madre aprenda a amamantar de forma correcta. Por eso, la madre debe hacer el tratamiento mientras mantiene la lactancia.

  • Este artículo da orientaciones sobre los casos aislados de madres que deberán sustituir la leche materna por otros tipos de leche o por el biberón. Sin embargo, cada caso debe ser tratado de forma exclusiva, y la madre siempre debe buscar al médico antes de tomar la decisión de sustituir la lactancia por el biberón y otros tipos de lactancia.

  • Si la madre necesita dar el biberón, es importante que ella mantenga el contacto directo con el bebé, o sea, ella debe sostenerlo en el regazo para dar de mamar, y no dejarlo solo. Incluso cuando la madre necesita trabajar fuera, la lactancia puede continuar sin problemas, hasta los dos años o más del bebé. Para más información sobre los beneficios incontables de la lactancia, ver este vídeo producido por el Ministerio de Salud. Y recuerde: en caso de otras preguntas, recurra al ginecólogo.