Padres héroes
  • Cuando era pequeña, me cogía siempre observando las manos de mi padre, calientes, dedos un poco torcidos, debido al trabajo manual que hacía, día tras día, para sostener a su familia. Me acuerdo de las lágrimas que escurrían por su cara, creyendo que yo no notaba, cuando grababa sus palabras y poemas improvisados ​​en el grabador - compañero inseparable - y de las muchas horas que oí largos sermones sobre la vida, sobre lo correcto y lo incorrecto. Yo sostenía sus manos mientras él me guiaba o yo le guiaba, más que cualquier otro hombre más allá de mi hijo en mi vida.

  • Profesor

  • Mi padre había perdido la visión de los ojos muy joven, pero mantuvo sus ojos espirituales enfocados en la vida eterna, con certeza. Vive y me enseñó a vivir de forma que no acepte los rótulos que el mundo nos coloca, rechazando ser descrito por piedad personal o ajena. Yo entiendo que con todas sus limitaciones, él hizo lo que pudo, y externó cuanto más quisiera hacer. Él no tenía dinero, pero tenía fotos mías donde el dinero debería estar.

  • Él me enseñó a apreciar la Naturaleza y sentir las maravillas creadas por Dios. Él describía la puesta del sol como nadie, aunque no podía contemplarlo. Él me enseñó a amar libros y usar los talentos que recibimos de Dios al escribirlos. Desarrolló otros sentidos tan perfectamente por la falta de uno; y según los años traían las experiencias de la vida, él las aplicaba. Él me dio el mejor regalo que podría recibir de alguien: él creyó en mí.

  • Proveedor

  • También convivo con mi abuelo materno, que todos los días salía a las 6 de la mañana y andaba muchos kilómetros cruzando la ciudad para sostener a su familia. Sus dedos también calejados del trabajo como sastre, la columna envergada, los ojos verdes del color del mar. Mi abuelo me enseñó a honrar padre y madre, y que eso incluía perdón, discernimiento, comprensión y paciencia. Él me enseñó a servir sin esperar nada a cambio. Él me enseñó que un hombre puede presidir su familia con honor y dignidad.

  • Protector

  • A lo largo de los años también tuve el placer de ser bendecida al convivir con tíos que son ejemplos como padres para mí. Mi tío más viejo tenía un buen humor manso y un sentido de lo correcto. Y cuántas veces me tomé viviendo sus enseñanzas, aunque no se los datos directamente a mí. Mis otros tíos también aman a sus familias con brazo fuerte y las protegen y elevan.

  • Un primo querido me dio un ejemplo peculiar de lo que es ser un hombre de verdad, y hoy cosecha las bendiciones de una familia numerosa, con hijos y nietos que se reúnen todas las tardes de domingo en su casa, como en aquellos tiernos años de mi infancia en la casa de mis abuelos.

  • Tengo la bendición de haber conocido en mi vida muchos de esos héroes silenciosos que humildes, y muchas veces con dificultades, posponen sus sueños y pasiones en favor de sus familias, de estar presentes para sus hijos, de enseñarles todo lo que realmente necesitan para vivir la felicidad familiar.

  • Creador

  • Ser padre es más que simplemente colocar hijos en el mundo. Ser padre es aquel que está agradecido por la oportunidad de tenerlos y demuestra esa gratitud, siendo responsable del sustento, ejemplo, y trabajan para inspirar a sus hijos y su familia a vivir a la imagen de las enseñanzas de Dios. Es más fácil que un padre de verdad tenga hijos que los niños encuentren un buen padre.

  • Cuando nos convertimos en padres, entendemos tanto el amor de Dios por su Hijo Jesucristo y por nosotros. Sufrimos cuando hacen malas elecciones o se lastiman, y nos alegramos cuando descubren el camino del bien por sí mismos y deciden por las buenas enseñanzas que conocen.

  • Dar un buen ejemplo es más que no jugar un papel en el suelo para enseñar al hijo a mantener el ambiente limpio. Es cuidar de su familia con lealtad, ser gentil con su esposa y respetarla como mujer y madre de sus hijos. Es cuidar para que el lado emocional de su familia esté en paz, es cuidar y servir incondicionalmente, actuando honestamente, sin hipocresía u omisión.

  • Ejemplo

  • Estoy agradecida por mi padre, abuelo, tíos y primos con quienes tuve el privilegio de convivir ya través de sus ejemplos y enseñanzas, conocer y amar profundamente a mi Padre Celestial. Hombres que respetan y cuidan a sus mujeres, siendo amorosos y protectores con sus esposas e hijas, siendo firmes ejemplos de masculinidad y honor para sus hijos. Hombres que se muestran los más altos cuando están de rodillas orando por su familia. También conocí a hombres que destrata a mujeres, que hacen hijos sin querer ser padres, que descuidan su privilegio de padre, marido y hombre, que traicionan a sus esposas, que desprecian a sus familias. A estos, yo siento mucho y oro para que ellos puedan ver aún en vida cuánto tiempo perdieron, y restituir algún amor a las muchas vidas que podrían ser mejores y más fuertes si hicieran su parte de padre.

  • Honra

  • No importa si fueron recolectores de basura o presidentes de la república, si consiguieron formar a los hijos en la universidad o se lucharon toda la vida para colocar una simple comida en la mesa en su hogar día tras día. Lo que importa es el tiempo dedicado a enseñar a los hijos, a aprovechar los momentos con su esposa, honrando y protegiendo a su familia, a fin de llevarla a la eternidad, con honestidad y sinceridad de intenciones. Un padre enseña más a un hijo en aquellos momentos informales cuando no está tratando de enseñar algo.

  • Charles F. Kettering dijo: "

  • Todo hombre debería recordar que un día su hijo seguirá su ejemplo en lugar de su consejo." Dios me ha confiado un hijo varón. Yo oro y hago mi parte para que él siga los ejemplos de los hombres dignos que pasan por nuestra vida, deje los malos ejemplos de lado y perdónales, y sea un gran padre y marido un día. En fin, alguien que mirará hacia atrás al final de su existencia mortal y que pueda sentir paz en su corazón al haber hecho su parte. Alguien que encontrará al Salvador Jesucristo con una sonrisa y preparará su mansión celestial para recibir a su familia de vuelta al hogar.ASISTO también a este vídeo y reconozca a los buenos padres en su vida. Sea un buen padre para su familia. Conozca a su hijo. Y que como hijo, sea sabio y lo suficientemente valiente para conocer a su padre.