Educación de los hijos: La importancia de imponer límites
  • El problema es cuando los padres se vuelven antirrepresivos y tienen dificultades para imponer límites a los hijos. Entonces dejan que sus hijos hagan lo que quieren, pasen de la cuenta y se vuelven indisciplinados y arredios a cualquier determinación de los adultos. Del autoritario al permisivo, dos comportamientos radicales y nocivos para la educación.

  • Atención

  • Niños y adolescentes sin límites, no se sienten amados. Es algo como una sensación de que los padres no les importa, ya que no le importa lo que hacen. Los inseguros afectan al mal comportamiento para llamar la atención de los padres. Según el psiquiatra Içami Tiba, en su libro 'Disciplina, límite en la medida correcta':

  • "Un niño satisfecho da libertad a los padres, estando insatisfecha, exige atención todo el tiempo".Acción conjunta

  • Es imprescindible que los padres actúen en sintonía en la educación de los hijos; la pareja necesita planificar las orientaciones que deben seguir. Esto hará que los hijos sientan una confianza inquebrantable, así que creen que pueden contar con el amor y el apoyo de los padres. Esta acción conjunta es sentida por los hijos como expresión de la gran importancia que poseen en la vida de los padres.

  • Medida correcta

  • Buen sentido es siempre la medida correcta y es fundamental en la educación. En el libro citado arriba: "La leche alimenta el cuerpo, el afecto, el alma, el niño sin alimento queda desnutrida, el niño sin afecto entra en depresión". Los niños que se sueltan demasiado tienden a perderse, a quedarse sin referencia. Así, mucho cariño aliado a un tratamiento disciplinador, con límites claros y bien establecidos promueve la seguridad emocional que los hijos necesitan.

  • Confianza

  • El hijo necesita ser convencido de que es amado y la disciplina es una gran herramienta. Estableciendo reglas, rutinas y desarrollando un vínculo sano con los hijos, ellos entenderán que no tendrán que apelar a revuelta en el sentido de llamar la atención y ganar afecto. De esta forma, no se sentirán tentados a usar medios autodestructivos para llamar la atención, tales como los vicios en general. La confianza, junto con el amor, es el eslabón que debe prevalecer en la relación padres e hijos.

  • Asertividad

  • En un momento los padres dicen "sí", en otros "no"; primero aceptan, después cambian de idea. Los hijos no entienden porque una hora pueden y otra no y pasan a irrespetando las determinaciones de los padres. Los límites forman parte de la construcción de todo individuo, pero los padres necesitan estar atentos para utilizarlos de forma asertiva.

  • Los límites ayudan a formar la estructura de la personalidad de los hijos y, por tamaña importancia, deben ser aplicados con todo cuidado. Pero en eso hay otro factor relevante, los padres nunca deben olvidarse de que los hijos aprenden por imitación y, por lo tanto, deben ejemplificar los límites que imponen. ¡Coherencia es fundamental!