Una carta honesta de un hombre infiel a los hombres casados ​​
  • Cada caso de traición tiene características específicas y diferentes, pero muchos empiezan a causa de motivos parecidos. Este hombre explica un poco lo que le pasó a él y lo que él aprendió con esa experiencia. También da consejos para evitar este tipo de errores. Entonces, si usted está casado, lea esta carta atentamente.

  • Estimado amigo comprometido ...

  • Me casé con una mujer increíble, que siempre me dio valor y estuvo de mi lado en los momentos difíciles. Es claro que siempre tuvimos problemas, como cada pareja. El culpable soy yo y solamente yo. No me considero garantismo y ni mejor que ella, por el contrario, ella es mejor que yo por soportar al hombre que me convertí y la manera que la traté.

  • Traer es incorrecto, muy mal y todos nosotros, hombres, lo sabemos. No sé por cierto donde todo comenzó y por qué fui a parar donde paré. Pero estoy seguro de que comenzó hace mucho tiempo. Creo que la traición no sucede de una hora a otra.

  • Después de algunos años de casados ​​caímos en la rutina, las cuentas comenzaron a llegar, los hijos nacen y los problemas que crecían. Yo y mi esposa nos alejamos emocionalmente y empecé a tener inseguridades internas. O fue lo contrario, empecé a tener inseguridades y entonces nos alejamos, pero no sé por cierto el orden de los dos. La infidelidad no sucede porque el hombre es un cafajeste (en algunos casos sí, pero en otros casos eso no se aplica), la infidelidad ocurre incluso en hogares en que los hombres son buenos maridos y buenos padres. La infidelidad se produce a causa de problemas internos, de incertidumbres y del deseo que el hombre tiene que sentirse deseado.

  • Me fui dejando llevar por cosas que creí que no me llevaría a este punto terrible de mi vida. Comenzó con pensamientos equivocados, viendo cosas que no debería ver, ocultando cosas de mi esposa y dando libertad a las personas equivocadas. Hasta que una mujer se mostró interesada en mí y aquello no parecía tan mal. Por estar ya comiendo varios otros deslizamientos contra mi esposa, dormir con una mujer que me deseaba no parecía tan mal, parecía, sí, una necesidad.

  • Fue un error, el mayor de mis errores. Después del error prometi que no lo haría más, pero no conté nada a mi esposa. Después de todo, no quería terminar con mi relación a causa de un error que nunca más haría. Yo estaba equivocado de nuevo. Fui egoísta y pensé solamente en mí al no asumir y contar mi error. Si no somos honestos y no buscamos ayuda para vencer adversidades, acabamos cometiendo los mismos errores de nuevo y de nuevo. Y eso es lo que me pasó. Me dejé llevar de nuevo y traicioné a mi esposa otra vez. Fue entonces cuando me di cuenta de que necesitaba ayuda y necesitaba ser honesto, aunque eso significaba consecuencias serias. Incluso porque las consecuencias llegarían de una forma u otra.

  • Los hombres traen no por la pareja que eligieron casarse, ni por el trabajo que tienen o debido a la relación. Ellos traicionan por problemas internos, por inseguridad. Y todo comienza con acciones simples que parecen inofensivas, como salir con amigos solteros, tener conversaciones íntimas con otras mujeres y mentir a la esposa. Es triste pensar que todo ese dolor que he causado podría haber sido evitado si yo hubiera evitado ciertos pensamientos, acciones y personas.

  • Los hombres que están tomando ese rumbo en sus vidas deben tener en mente que traicionar no lo hará más hombre. Usted no se sentirá más deseado, por el contrario, usted se sentirá una basura. Así fue como me sentí. Sea honesto con su esposa, hable la verdad, trate de acercarse a ella, todavía hay tiempo de arrancar eso dentro de usted. La traición nunca llenará el vacío que usted siente, quien puede llenar ese vacío es usted mismo y su familia.