Después de 65 años de casados, ellos mueren de la mano en un hospital en Porto Alegre
  • Si tuviéramos en las manos el privilegio de escoger la ocasión y la circunstancia de nuestra propia muerte, sin duda alguna, pocas personas tendrían el privilegio de imaginar un desenlace tan bello y emocionante como el de Italvino y Diva Possa. Casados ​​hace más de 65 años, la historia de la pareja conmovió, no sólo a los familiares, amigos y el equipo médico del Hospital San Lucas, de Porto Alegre - RS, así como toda la comunidad gaúcha. Y sin duda te emocionará también.

  • Del comienzo al fin

  • Italvino y Diva se conocieron en un baile de la comunidad donde vivían, hoy la pequeña ciudad de Tres Pasos, a mediados de los años 50. Ambos construyeron sus sueños despacio, con humildad, cultivando tomate. Después de más de 60 años, conquistaron grandes riquezas: 10 hijos, 14 nietos, y seis bisnietos.

  • Después de afrontar juntos las grandes adversidades de la vida, siempre lado a lado, y de la mano, el día inevitable llegó, pero dejando una hermosa memoria de amor, complicidad y unión. Con 89 años, el jubilado estaba luchando bravamente contra una leucemia que lo debilitaba hace más de un año. A pesar de la agresividad de la enfermedad, Italvino hizo lo máximo que pudo para no preocupar a la esposa, por lo que procuró mostrarse fuerte durante todo el recorrido. El dolor más grande, sin embargo, llegó a él cuando la familia descubrió que Diva también se había enfermado. En abril de 2014, con 80 años, descubrió un tumor maligno en la vejiga. Y desde entonces, hacía internaciones frecuentes, en el mismo hospital donde Italvino estaba obligado a recibir transfusiones de vez en cuando.

  • Todos alimentaban la expectativa de recibirla de vuelta en su casa, actualmente ubicada en la capital. Pero, desgraciadamente, después de seis meses enfrentando el tumor, la hora de la dulce señora estaba a las puertas. Algunas horas antes de morir, ella pidió reunir a toda la familia. Mientras Italvino lloraba desconsolado por saber lo que estaba por venir, ella se despedía. "Él suplicó que la madre no lo dejara y pidió perdón por cualquier error", cuenta Veramar, una de las hijas.

  • En plena unión

  • La unión de Italvino y Diva superaba límites convencionales. La mayor prueba de ello sucedió en los momentos que precedieron al final de la línea en la vida de la pareja. En medio de la madrugada, en casa, Italvino sintió que su esposa no estaba bien. Y fue lo que realmente sucedió, el último órgano vital de Diva se estaba apagando. Fue cuando Italvino tuvo una hemorragia y pidió rápidamente ser internado. El médico Fernando Tettamanzy, que acompañó el caso del anciano, llegó a extrañar lo ocurrido, ya que Italvino evitaba cómo podía las idas al hospital. Fue diferente la noche en que sentía que la hora de su amada estaba llegando. Él pidió ir al hospital. Y la enfermera colocó la cama de él al lado de la de su esposa, los dos agarraron las manos y la enfermera pidió "aprieta la mano de su novia e intenta quedarse calmada". Fue lo que hizo, e instantes después falleció, abriendo las puertas a su amada Diva, que se fue 45 minutos después.

  • Imagen: Familia Possa