7 Cosas TERRIBLES que sus hijos piensan cuando usted BRIGA con su cónyuge
  • Mark E. Cummings, psicólogo e investigador de la Universidad de Notre Dame, dice que los niños son como contadores Geiger emocionales - instrumento utilizado para medir los niveles de toxicidad por radiación en un ambiente y permite saber si tal ambiente es seguro o no. El psicólogo lideró investigaciones y publicó varios trabajos sobre el tema que ha estudiado a más de 20 años. De acuerdo con Mark, los niños tienen un agudo sensor para medir los niveles emocionales de sus padres y cuán seguros están dentro de la familia. Si el sensor infantil indica que el ambiente no es seguro, los daños colaterales pueden perdurar durante toda la vida.

  • Para el psicólogo, no es muy importante si los padres se pelean o no - después de las peleas son inevitables en una boda - pero cómo el conflicto se expresa y resuelto y cómo los niños se sienten es que hace toda la diferencia. El gran problema es lo que los investigadores llaman conflicto destructivo.

  • ¿Qué es el conflicto destructivo?

  • Todas las parejas se pelean, ya sea por dinero, por decisiones, por puntos de vista, u otros motivos. Pero no todas las peleas son conflictos destructivos, incluso algunas peleas donde los padres terminan por llegar a un acuerdo al final, pueden incluso ser instructivos para los niños, según Mark Cummings.

  • Sin embargo, las llamadas tácticas destructivas - agresión verbal, insultos, insultos, agresión física, retirarse del ambiente y cualquier otro que cause un sentido amenazador de abandono en los niños es llamado por el autor de un conflicto destructivo.

  • Este tipo de conflicto puede afectar profundamente a los niños haciéndolos distraídos y con bajo desempeño escolar, preocupados, ansiosos y sin esperanzas. Otro efecto posible es la rabia manifestada a través de comportamiento agresivo en casa y en la escuela. También trastornos del sueño, dolores de cabeza y estómago, además de una baja inmunidad. Los niños creados en ambientes de conflicto destructivo, en su mayoría tendrán problemas de relación con sus pares actuales y futuros, incluso entre hermanos donde puede surgir un sentimiento de superprotección negativa.

  • "Los niños nunca se acostumbran a eso." Dice el investigador.

  • Saber cómo pelear puede ser la diferencia entre niños seguros y bien ajustados y aquellos con problemas emocionales duraderos. Para dejar enterados a los padres aquí están 7 probables pensamientos que los niños tienen cuando sus padres pelean:

  • 1. Es mi culpa. Según la psicóloga Miriam Barros, el niño hasta los 4 años de edad es muy autorreferente. Ella cree que todos los acontecimientos a su alrededor están vinculados a ella, entonces es común que el niño piensa que es culpable por las peleas de sus padres.

  • 2. Ah, no, otra vez

  • Cuando las discusiones se vuelven muy frecuentes, los niños se vuelven ansiosos sin saber a qué momento una nueva pelea ocurrirá. El miedo, la expectativa de repetición de las escenas de conflicto destructivo causa en el niño una sensación de abandono y que no hay esperanza. Su mundo está constantemente amenazado y ella debe protegerse y proteger a los hermanos.

  • 3. Se van a separar

  • Alrededor de los 8 años de edad el niño ya tiene mayor capacidad de comprender lo que está sucediendo en la familia y si las peleas son constantes, empiezan a imaginar que sus padres se separarán y, según Susana Orio, psicóloga, es común el niño comentar con los compañeros que sus padres se separarán. El resultado puede ser estrés, dolores de estómago y de cabeza.

  • 4. Tengo que evitar las peleas

  • Los niños pueden preocuparse por uno de los padres y tener miedo de que éste sea agredido física o verbalmente y sentir que deben hacer algo. De ahí pueden surgir dificultades para ir a la escuela o para dormir, además de problemas en la interacción social de los niños, ya que ellas "necesitan" estar alertas y regalos para evitar una nueva pelea.

  • 5. Va a quedarse para mí. El niño puede temer que la violencia entre los padres pueda extenderse a ella también. Por eso es común que los niños se esconder o llorar durante una pelea de los padres. 6. El matrimonio es malo. La psicóloga Suzy Camacho, afirma que las peleas de los padres funcionan como un "curso práctico de convivencia a dos" para los niños. Es observando a los padres que los niños crean sus modelos futuros de relaciones. Si presencian un clima tenso continuamente en casa es así que ver el matrimonio - como algo tenso y malo. 7. ¿Por qué no se separan?

  • A partir de los 10 años los niños pueden, además de comprender lo que sucede, formar opiniones propias. Si la tensión doméstica es continua, ellas llegan a desear que los padres se separen para que haya paz en casa - o incluso en salir ellas mismas de casa - dice la psicóloga y presidente de la Asociación Brasileña de psicopedagogía, Luciana Barros de Almeida.

  • Sea cual sea la edad, el conflicto destructivo afecta al niño de varias maneras, haciéndolas apáticas, tensas, con problemas escolares y puede también comprometer sus relaciones futuras.