7 Acciones diarias que te dejan más feliz
  • El poema Felicidad de Vicente de Carvalho señala una reflexión importante:

  • "Existe, sí: pero nosotros no la alcanzamos.

  • Porque está siempre sólo donde la ponemos

  • Y nunca la ponemos donde estamos.

  • La felicidad es un estado de alma, para encontrarla necesitamos cultivarla en nuestras vidas, en ese sentido algunas acciones diarias hacen un gran efecto:

  • 1. Sea un incentivador de personas

  • Lo que usted hace por los demás se refleja en la suya su propia vida. Las personas muy críticas acaban volviéndose sísimas, aburridas y tristes. Si usted motiva a las personas en lugar de criticarlas, usted se involucra en esa emoción y se motiva también. Así, alentando a todas las personas a ganar, incluso tú.

  • 2. Cultive la aceptación

  • No todo en la vida es de la manera que usted quisiera, acepte eso, revuelta sólo trae tristeza. Esto no significa ser pasivo ante lo que se desea, necesitamos luchar mucho y eso también es fuente de felicidad, pero también necesitamos encarar la realidad cuando algo no depende de nuestras acciones. Si no hay nada que hacer, recuerde entregar a la voluntad de Dios, serenar nuestras mentes y buscar realizar lo que nos compete. La oración de la Serenidad de Reinhold Niebuhr es muy sabia:

  • "Concedednos Señor, serenidad necesaria, para aceptar las cosas que no podemos modificar, coraje para modificar aquellas que podemos y sabiduría para distinguir las unas de las otras". 3. Conviva con personas felices

  • Priorizar a las personas felices en nuestra convivencia es muy importante para mantener la serenidad del alma. Las personas que colocan el ser por encima del tener, que valoran el carácter y viven despreocupadas con apariencias y futilidades son las mejores compañías para quienes realmente quieren ser feliz. Por supuesto que no siempre será posible alejarse de personas negativas, así que esté atento y trate de influenciarlas y nunca ser influenciado por ellas.

  • 4. Priorizarse a sí mismo

  • Vivimos en un mundo en que la velocidad es sinónimo de competencia, todo es muy rápido y la acumulación de informaciones y obligaciones causa gran estrés. Encuentra un momento del día para apagar todo esto, haz meditación, oración, interiorice, escucha una canción, cualquier actividad que produzca serenidad en tu alma. En ese momento apague los aparatos electrónicos y sintonice usted mismo, es el tiempo para recargar sus baterías. El trabajo y las responsabilidades son muy importantes, pero recuerde que lo primordial es estar bien para desarrollarlos.

  • 5. Tenga buen ánimo

  • Todo el mundo pasa por momentos difíciles, personas felices lo consideran como desafíos a ser vencidos y se colocan de forma optimista ante ellos. Lamentaciones, sentimientos de ingratitud e indignación producen amargura. La determinación y disposición es lo que hace a las personas aptas para la felicidad, independientemente de las adversidades.

  • 6. Sea gentil

  • La gentileza es una gran fuente de bienestar y puede ser desarrollada en muchos momentos del día en cualquier relación e incluso con extraños. Durante el día tenemos muchas oportunidades para ser gentil, después de todo convivimos con muchas personas y sólo necesitamos prestar más atención en ellas. Una sonrisa, un abrazo, un socorro o incluso un hombro amigo son acciones capaces de proporcionar gran satisfacción íntima. Vale recordar también que trabajos voluntarios son evidentemente fuente de alegría y serenidad.

  • 7. Practique la gratitud

  • Sea una persona grata no sólo manifestando sus agradecimientos, pero viviendo la gratitud a través de actos que representen genuinamente su sentimiento. Cuando la gratitud es una actitud usted se vuelve más optimista, más fuerte y enfrenta con serenidad tanto los buenos como los malos momentos de la vida. Ser agradecido es elegir reverenciar lo que hay de mejor, valorando lo bueno y bello en la vida.

  • Las personas que actúan así son realmente felices, pues adquieren la postura de sacar de la vida siempre lo mejor.