6 Pasos fundamentales para mejorar la comunicación en el matrimonio
  • Yo atribuyo el hecho de que nunca hemos peleado por el motivo de tener una buena comunicación - hablamos mucho, sobre todo! Mi marido es mi mejor amigo, es alguien en quien puedo confiar mis pensamientos, mis sentimientos, alguien que sé que no me va a juzgar y condenar por más imperfecta que yo sea.

  • Si ya no estamos de acuerdo con algo? ¡Es claro que si! Muchas y muchas veces. "Entonces, ¿cuál es la bendita fórmula mágica?", Usted debe estar preguntándose. La verdad es que nada bueno en esta vida viene fácil. Todo depende de esfuerzo y trabajo arduo, y ese principio se aplica también a la buena comunicación en el matrimonio y en la familia.

  • A pesar de que no existe tal fórmula mágica, quisiera compartir algunos principios que nos hemos esforzado para aplicar, y que nos ha ayudado mucho:

  • 1. Reservar un tiempo

  • Reserve un tiempo para estar disponible para conversar. He puesto este principio en primer lugar, porque (al menos para mí) es el más difícil de aplicar. Estamos siempre involucrados con tantas cosas, tantos compromisos, tantas tareas, tantas preocupaciones asombrando nuestra mente que corre el riesgo de transmitir a nuestra familia el mensaje "¿No ve que estoy ocupado? No me molestes ahora, por favor. "

  • Estos momentos de comunicación pueden surgir al preparar una comida, al dirigirse al trabajo, al llevar a los hijos a la escuela.

  • En el artículo Un tiempo que no vuelve - Enseñando a los hijos como pequeños sin distracciones tecnológicas, hablo de cómo las distracciones tecnológicas pueden obstaculizar nuestras relaciones familiares. Desconectar y apagar la televisión puede ayudarnos a crear ese momento propicio para la comunicación también entre la pareja.

  • 2. Aprender a escuchar

  • Escuchar atentamente, con mente y corazón abiertos, es esencial para el ejercicio pleno del amor. Mi padre solía decir que tenemos 2 oídos y sólo 1 boca, porque necesitamos oír 2 veces más que hablar. Y es la más pura verdad.

  • 3. Disposición para expresar sentimientos

  • Tenemos una tendencia a pensar que los demás miembros de la familia saben cómo nos sentimos acerca de ellos. Y, la mayoría de las veces, sacamos conclusiones equivocadas. Podemos tener un ambiente familiar mucho mejor cuando sabemos cómo nuestro cónyuge realmente se siente y lo que espera de nosotros.

  • Hay muchas maneras de expresar los sentimientos, el habla es sólo una de ellas. Para quien no tiene ese hábito, puede ser muy difícil expresar verbalmente los sentimientos al principio. Usted puede comenzar escribiendo boletos de incentivo o mensajes de texto cariñosos.

  • 4. No juzgar

  • Es fácil conversar cuando el otro tiene la misma opinión que usted sobre un determinado asunto. La cosa se complica cuando las opiniones son diferentes. Se esfuerza para no mostrar decepción, susto o repulsa ante los comentarios de la otra persona y nunca, nunca, reacciona violentamente.

  • Si siente la ira o la decepción empieza a brotar dentro de usted, pida un tiempo para pensar sobre el asunto, pero asegúrese de que la otra persona que reanudar esa conversación en otro momento. Y cumpla su compromiso.

  • 5. Mantener secreto

  • Es necesario ser digno de confianza incluso en las cuestiones del día a día. Las cuestiones y observaciones más profundas sólo vendrán si nos hemos mantenido dignos de confianza en las cuestiones triviales. 6. Ejercer paciencia

  • Cuando no nos comportamos adecuadamente, deseamos que los demás tengan paciencia con nosotros. Y, la verdad, es que cuando somos pacientes con los demás, tenemos más paciencia con nosotros mismos.

  • Frases del tipo "¡Estoy cansado de oír sus quejas!" O "Ya dije eso un millón de veces!" Son la señal clara de que la paciencia se fue.

  • Se necesita coraje y mucho esfuerzo para comunicarse con paciencia. Debemos evitar con todo empeño la impresión de haber desistido, que ha cansado de intentar. La perseverancia es una virtud esencial en nuestra relación con nuestra familia y, en particular, con nuestro cónyuge.

  • Esa es nuestra fórmula mágica. Pero la "magia" sólo pasará con persistencia, paciencia y mucho (mucho!) Amor. ¡Puedo asegurar que funciona!