5 Técnicas de oratoria presentes en el arte de persuadir
  • Persuasión es una estrategia de comunicación con el objetivo de inducir a otra persona a aceptar una idea, acción o actitud. Las estrategias consisten normalmente en el uso de argumentos. Aristóteles decía que la retórica (arte o técnica de bien hablar) es el arte de descubrir, en cada caso particular, los medios disponibles de persuasión.

  • ¿Es posible aprender a ser persuasivo? Sí es posible, con algunas técnicas y entrenamiento puede convertirse en una persona persuasiva. Como dijo Aristóteles, todo comienza por la comunicación, el arte de hablar. Por lo tanto, es necesario evaluar cuál es su nivel de comunicación con las personas.

  • Es importante resaltar que la persuasión no es lo mismo que la manipulación. La manipulación es como coerción a través de la fuerza o engaño en la intención de tomar ventaja sobre otra persona. La persuasión es el arte de llevar a la gente a hacer cosas positivas en su propio beneficio o de un grupo.

  • Actitudes positivas de una persona persuasiva:

  • Reciprocidad y empatía

  • la persona que quiere ser persuasiva debe estar atenta y dispuesta a devolver algún beneficio a quien está persuadiendo. Cuando se hace algo positivo a alguien, este alguien se siente comprometido a retribuir. Usa la empatía a tu favor, conociendo las necesidades y deseos de los demás.

  • Elogie sinceramente

  • diga solamente la verdad, así que no tendrá que explicar lo que no tiene fundamento. Somos todos afectados positivamente por elogios y propensos a confiar en las personas que nos pasan confianza y seriedad. Dígale siempre la verdad sin juzgar y atraerá a la gente para usted y sus ideas.

  • Flexibilidad

  • ser flexible es una actitud persuasiva positiva, pues será preciso a menudo a las necesidades de las personas que se pretenden persuadir. Además de eso, la flexibilidad favorece la comunicación y la relación, esenciales en el arte de persuadir.

  • Transfiera energía

  • es sabido que algunas personas retiran energía unas de otras. Los persuasivos saben cómo transferir su energía a los demás, con la intención de motivarlos y dinamizar sus acciones e intenciones. Las actitudes simples, como fijar la mirada, movimientos fuertes y energizados, la suavidad o firmeza en la voz, aplicadas en momentos estratégicos, pueden fácilmente involucrar a otras personas y persuadirlas a aceptar sus ideas.

  • Sea persistente

  • la persona que está dispuesta a mantenerse en la lucha de lo que desea debe demostrar a los demás su valor con actitudes de persistencia. Esta actitud no debe confundirse con terquedad. La diferencia está en la forma en que se actúa ante dificultades: el obstinado insiste y resiste en sus estrategias iniciales, el persistente no desiste de su objetivo, pero, si es necesario, ajustará sus acciones y estrategias para alcanzar su objetivo. Esta es una actitud muy admirada y deseada por las personas que están alrededor.

  • Independiente de su actuación profesional, la persuasión es necesaria para todos, pues la relación humana consiste en persuadir y ser persuadido todo el tiempo. Para que haya equilibrio y una convivencia sana es preciso saber en qué momento usted persuade y en qué momento debe permitirse persuadido, eso también es una forma de persuasión; al final, al mirar en el espejo estamos tratando de persuadir a hacer algo para mejorar nuestra condición o mantener lo que ya es agradable a los ojos.