4 Claves para la enseñanza eficaz de la religión en el hogar
  • Sea cual sea su denominación religiosa, enseñar tales principios en el hogar puede ser algo un poco difícil. Se requerirá algún compromiso y dedicación, además de 4 llaves que son esenciales para la enseñanza eficaz:

  • 1ª Clave: Ejemplo

  • En Juan 5:19 leemos: "Pero Jesús respondió y les dijo: De cierto, de cierto os digo, el Hijo por sí mismo no puede hacer nada, si no lo ve hacer el Padre, porque todo lo que Él hace, el Hijo lo hace igualmente.

  • Este modelo divino, enseñado en Juan debe ser aplicado dentro del hogar, debemos vivir lo que enseñamos por palabras, sólo así conseguiremos convertir al otro en lugar de convencer. El convertido cambia su vida porque cambió su corazón, el convencido está sujeto a la elocuencia del mundo. "La mejor manera de enseñar la religión en el hogar es por la vivencia y no por la predicación. Si quieres enseñar fe en Dios, demuestra tu fe, si quieres enseñar oración, ora personalmente ... si quieres, vuestros hijos lleven una vida virtuosa, tiende autodominio y buena reputación y les da un buen ejemplo en esas cosas.

  • 2ª Clave: Estimular el interésConozca a sus familiares para saber cuáles son las áreas de interés y haga un enlace del principio a ser enseñado. Utilice actividades que puedan despertar el interés como dinámicas, juegos, juegos, películas y música. Utilice la creatividad y la imaginación.

  • 3ª clave: Participación

  • Estar sólo escuchando sermones puede tener poco efecto en la enseñanza en el hogar, estimular la participación es esencial. Incluso los niños pequeños pueden ser estimulados a participar. El que enseña debe buscar recursos que involucren a toda la familia. En mi hogar hacemos periódicamente lo que llamamos reuniones familiares, es el momento en que enseñamos a nuestros hijos algunos principios cristianos, sin embargo, siempre adaptamos los mensajes para que todos puedan participar y experimentar momentos de aprendizaje y diversión en familia.

  • 4ª Clave: Aplicación

  • Aquel principio que esté siendo enseñado tendrá que tener sentido para el que está aprendiendo, de lo contrario el aprendizaje no sucederá. Para que tenga sentido necesitamos mostrar la aplicación en la vida cotidiana, aquel que aprende necesita conseguir aplicar aquello en su vida, en su contexto. No basta con enseñar sobre nieve para un brasileño del nordeste, eso no forma parte del cotidiano y del contexto ambiental de él y no tendrá ningún sentido. Necesitamos buscar inspiración para saber cómo aplicar los principios, a través de la oración podemos obtener tal inspiración.

  • Cuidar el lado espiritual de nuestros hijos y familiares es tan importante como cuidar de los ámbitos físicos, materiales y emocionales. Les dará mejores subsidios para que puedan desarrollarse como seres humanos, y afrontar las dificultades de la vida. Existen aquellos que discrepan, que no creen, a ellos ofrezco mi respeto, pero creo que enseñar sobre la fe hará la humanidad mejor.