3 Consejos para conversar con un joven desobediente
  • Muchos padres se quejan de que sus hijos son desobedientes y no les importa lo que dicen. En realidad, cuando se establece ese conflicto muchas cosas ya sucedió y necesita ser revisada para que el entendimiento se haga. El libro "Creando Adolescentes" de Michael Carr-Gregg y Erin Shale trae la siguiente pregunta: "Es difícil comunicarse de verdad con alguien a quien no se conoce bien. ¿Usted conoce a su hijo?"

  • Si usted es padre o madre y siente que sus hijos no les escuchan, este artículo es una invitación para pensar en nuevas posibilidades, después de todo esa relación es fundamental para el bienestar de la familia y el desarrollo sano de los hijos. Los siguientes consejos pueden ser valiosos:

  • 1- Desconstruir la animosidad

  • Estar lamentando, peleando y reclamar con su hijo ya probó que no funcionó, por lo tanto, cambie de estrategia y deconstruya la idea: "Mi hijo no me escucha". Todo cambio comienza en el pensamiento y usted necesita creer en la posibilidad de hacerse oír. Intente lo contrario, en lugar de querer que su hijo escuche usted, proponga escucharlo. Para ello es importante crear un ambiente acogedor, un momento tranquilo y proponerlo a él. Busque no repetir palabras que ya fueron usadas y no hicieron efecto del tipo: "Vamos a hablar", "Siéntate aquí" o cualquier frase que te lleve a pensar en un discurso. Diga algo como: "Hijo, necesito oírte" o "¿Tienes un pequeño minuto para mí?".

  • Esta forma de colocar la situación dejará a su hijo más flexible, pero recuerde prepararse para que él sienta su disposición sincera. Entonces diga que ha pensado mucho y llegó a la conclusión que no lo ha escuchado y pídale que le diga sobre el desentendimiento de ustedes. Escucha con mucha atención y, aunque te sientas de alguna manera agredido, no revide; sólo diga que va a pensar en lo que dijo.

  • 2- Refleja sobre lo que oyó

  • Cuando realmente está listo y se siente sereno, diga a su hijo que pensó mucho sobre lo que oyó. Si usted ha llegado a la conclusión que se equivocó y, eso es muy probable, reconozca y pida sinceras disculpas. Con certeza, esa postura hará que él reflexione sobre los propios actos y esté más receptivo para escuchar lo que usted tiene que hablar. Entonces hable de sus sentimientos, de sus preocupaciones; no acuse ni menosprecie; hable de lo que usted siente en relación a sus actos. Diga algo del tipo: "Cuando usted me ignora, sufro mucho" o "Necesitamos cambiar nuestra relación y sólo podemos hacerlo juntos". Pedir ayuda de él es muy interesante, ya que te valorará.

  • 3- Disciplina con afectividad

  • Al exponer con cariño el motivo de sus preocupaciones, hable claramente sobre lo que usted no acepta en su comportamiento. Bueno, es sellar acuerdos con él, eso funciona muy bien porque compromete su acción. Mantenga el foco en el presente y establezca un futuro de mayor entendimiento, para decirle que está siempre a disposición para conversar y estar realmente. Muchos adolescentes aborrecen a sus padres para llamar la atención de ellos; pregúnte los momentos que pasan juntos, encontrando maneras divertidas y humoradas. No menosprecie el poder del elogio, demuestre admiración y confianza por su hijo, así usted estará contribuyendo a la buena autoestima de él y la voluntad de hacer cada vez mejor.

  • Vale pensar en la cita de Elaine M. Ward: "Los padres sólo necesitan seguir tres reglas: amar, imponer límites y permitir que los hijos sean lo que quieren ser". ¡Y recuerde que para tanto tanto entendimiento es necesario!