11 Síntomas de cáncer en niños y adolescentes que no pueden ser ignorados
  • Hace 40 años el diagnóstico tardío fue un problema en la búsqueda de la curación del cáncer infantil. No se pensaba en niños con cáncer. Además, los síntomas se asemejan a muchas otras enfermedades infantiles, lo que dificultaba (y aún dificulta) un diagnóstico en tiempo. La diferencia es que la mayoría de las enfermedades infantiles (generalmente virosis) desaparecen entre 7 y 10 días, lo que no sucede cuando se trata de cáncer.

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  • Hay que tener en cuenta que los niños no son adultos pequeños. Su fisiología es diferente y la manifestación del cáncer también será diferente. No se habla, por ejemplo, en "prevención de cáncer infantil" ya que la mayoría de las causas no pueden ser identificadas. Son pocos los factores de riesgo - generalmente predisposición genética y causas asociadas a infecciones por virus - y es menor la incidencia de ese tipo de mal en la infancia. También los índices de curación son mayores que en los adultos.

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  • Los tipos de cáncer más frecuentes en niños y adolescentes son:

    • Linfoma: cáncer que ataca el sistema linfático que es una red de órganos y tejidos responsables de la defensa orgánica y que transportan un líquido llamado linfa - uno de los componentes del sistema sanguíneo y que actúa en la nutrición celular.

    • Leucemia: Alcanza los glóbulos blancos (leucocitos) que son responsables también de la defensa del organismo, perjudicando el funcionamiento de la médula ósea, y consecuentemente impidiendo la producción de células sanguíneas normales, causando problemas como anemia y hemorragia y dejando el cuerpo sin defensa contra infecciones. Su incidencia es del 30% (alta).

    • Tumor del SNC: Alcanza el sistema nervioso central (encéfalo y médula espinal). En incidencia (25%) sólo pierde para la leucemia (30%). Los síntomas dependen de donde el tumor se encuentra o su tamaño. Generalmente obstruye el flujo de líquidos cerebrales y causa hipertensión intracraneal. El paciente tiene fuertes dolores de cabeza y vómitos.

    • Neuroblastoma: Más común en niños menores de cinco años. Alcanza el sistema nervioso periférico y pueden aparecer huesos en el abdomen, cuello o pelvis.

    • Tumor de Wilms: Ataca los riñones y es más común en niños de 2 a 4 años.

    • Retinoblastoma: Ataca el ojo (retina).

    • Osteosarcoma: Agride los huesos, principalmente el área alrededor de las rodillas y es más común en adolescentes menores de 15 años. Es un cáncer agresivo y que se propaga a los pulmones.

    • Sarcomas de partes blandas: Tumores del tejido conectivo (músculos).

  • La buena noticia es que, actualmente, cerca del 70% de los pacientes alcanzan la cura a través de los diversos métodos de tratamiento, algunos tipos de cáncer tienen un índice de curación superior al 90% y otros tipos más agresivos (minoría) todavía están con índices de curación 20%, desgraciadamente. Sin embargo, sea cual sea el tipo de cáncer, el diagnóstico precoz es fundamental para la curación.

  • Preste atención a las quejas de los niños y adolescentes. Manténgase atento si los síntomas persisten incluso con tratamiento.

  • Son síntomas del cáncer infantil:

    1. Pérdida de peso - inexplicable y continua.

    2. Dolor en los huesos y en las articulaciones que perjudican los juegos y / o actividades.

    3. Dolores de cabeza acompañados de vómitos, generalmente por la mañana.

    4. Carozos que no ceden - suelen aparecer en el cuello, axilas, ingle y abdomen.

    5. Aumento del volumen del vientre.

    6. Petéquias - pequeñas manchas rojizas que indican sangrado de los vasos sanguíneos, generalmente capilares.

    7. Manchas rojas en la piel (hematomas) sin que se golpeara en el lugar.

    8. Brillo blanquecino en uno de los ojos cuando la retina se expone a la luz, como la de los flashes.

    9. Cansancio constante y palidez - Anemia.

    10. Fiebre persistente de origen indeterminado o desconocido.

    11. Infecciones frecuentes, baja inmunidad.

  • En caso de que identifique a su niño o adolescente algún (o algunos) de los síntomas anteriores, consulte a un médico. Si el problema persiste después de la consulta y el tratamiento, vuelva al médico e insista en un diagnóstico más cuidadoso o consulte una segunda opinión.