10 Medios de envenenar una relación amorosa
  • Un motivo frecuente para el desgaste de las relaciones amorosas es la comodidad de los cónyuges. Todo en el mundo es mutable y está en continuo movimiento, así también están las personas. Cuando uno de los cónyuges se acomoda en la relación actúa como si nada pudiera cambiarla y, aun estando insatisfecho, permanece pasivo. En algún momento ese sosiego va a terminar y el susto puede ser muy grande.

  • 10 soluciones para acabar con la rutina y rescatar la atracción física en la boda
  • Si usted no quiere ser atrapado por sorpresa mejor reflexionar sobre cómo algunos venenos se aplican en las relaciones:

  • 1. Juzgar y condenar

  • Usted ni siquiera sabe bien que ha habido y explota en consideraciones desequilibradas. Tomar conclusiones anticipadas contra el cónyuge es una forma común de aplicar veneno en la relación.

  • 2. Hablar más que oír

  • Es muy desmotivador tratar de hablar con el cónyuge y no prestar atención, peor aún es cuando interrumpe para sus propias consideraciones. ¿Quiere intoxicar la relación? No escuches a tu cónyuge.

  • 3. Guardar rencor

  • Nada como no perdonar y alimentar las penas para enfermar una relación. Las personas amargadas y rencorosas corresponden a una potente droga que degenera y adicta todo lo que les rodea.

  • 4 razones para perdonar y hacer las paces después de un error del cónyuge
  • 4. Ser cerrado y lejano

  • No comparta sus sentimientos, manteniéndose lejos y ajeno. Esto es óptimo tanto para perder al cónyuge, como para destruir su autoestima. Augusto Cury escribió en el libro Entrenando la emoción para ser feliz: "Los que se aislan y no aprenden a compartir emociones deterioran su autoestima, hacen de los pequeños problemas, obstáculos infranqueables".

  • 5. Estar continuamente enojado (a)

  • Personas coléricas y malhumoradas son campeonas en lo que respecta a la soledad y no es para menos, son exageradas en sus manifestaciones que se tornan inconvenientes, aburridas y antisociales.

  • 6. Generalizar siempre para el negativo

  • Las afirmaciones del tipo "usted siempre actúa así" y "usted nunca me gusta" son extremadamente incómodas y concluyentes, pasando la impresión de que nada puede ser hecho y la relación ya está condenada.

  • 7. No ser gentil

  • Ser más educado con extraños que con el cónyuge es altamente tóxico. Ser grosero, agresivo y exigente es el mismo que añadir ácido; deteriora la relación amorosa. 8. Desear controlar todo

  • Nada más egoísta que monopolizar las decisiones y determinar con intransigencia todo lo que sucede. Aja como si tu vida obedeciera a un control remoto que mantienes en manos; eso es incluso veneno. ¡Egoísmo, libre de eso!

  • 9. No aceptar discordancias

  • Nunca tratar de comprender lo que el otro dice o piensa; no aceptar la posibilidad de existir perspectivas diferentes y ser intolerante con todo lo que no corresponda a su forma de pensar y actuar.
  • 10. Ser melindroso (a)

  • Magoe con todo, mirando siempre para sí mismo como si fuera el centro del universo. Lleve todo como ofensa personal y se coloque siempre en el papel de víctima, de agredido y fragilizado. Su cónyuge, ciertamente, acabará cansándose de tanto "pisar huevos".

  • Prestar atención en estas acciones, aprendiendo a deshacerse de ellas es una forma sabia de evitar que su relación amorosa se transforme en rabioso. Por lo tanto, como escribió G K Chesterton: "El modo para amar cualquier cosa es percibir que ella puede perderse".

  • Lea también: 6 situaciones que demuestran que su matrimonio está por un hilo