10 Consejos para tener conversaciones difíciles con su adolescente
  • La relación amistosa entre padres e hijos es fundamental para una familia feliz. Sin embargo, saber conversar con el hijo adolescente, por más amigable que sea la relación, puede no ser tan fácil.

  • Entonces, ¿qué hacer?

  • 1. Respete su espacio

  • En primer lugar, considerar que los jóvenes están en una fase de auto-conocimiento, de búsqueda y comprensión de todo lo que está a su alrededor y que muchas veces, por diversos factores, de contestación, también. Así, muchos no aceptan que los padres o responsables puedan orientarlos (tal vez por creer que ellos son super protectores, "viejos", cuyas ideas se sobrepasan, en fin). ¡Nada de desesperarse! El momento no es de reprimir al adolescente, sino usar de empatía con él.

  • 2. Entender la diferencia de generaciones

  • Recordar que ya se ha ido adolescente y, aunque la adolescencia de los padres o responsables puede haber sido tranquila, la de su hijo no puede ser, es algo que puede ayudar. Cada generación es diferente, por parecida que pueda ser. Entonces, colocarse en su lugar (a) es fundamental para que haya un buen diálogo. 3. Ser honesto y sutil

  • Hablar sobre sexo, por ejemplo, no siempre es fácil, pero debe ser hecho de forma directa, seria e incluso divertida, sin ser promiscua. Se debe recordar que jóvenes están curiosos con los cambios del cuerpo, que las hormonas se alteran y la curiosidad es inmensa.

  • 4. Aplicar tolerancia y paciencia

  • La cuestión no es hacer un interrogatorio y / o dar una lección de puritanismo. Es saber lidiar con las dudas y animarles a elucidarlas de forma clara, sucinta y traer a su adolescente cerca de usted y no alejarlo.

  • 5. Usar empatía A veces, una conversación puede llevar al joven a hacer lo contrario de lo que se espera. Colocarse en el lugar del otro, en el caso, del adolescente, es fundamental. Si fuera usted el adolescente, en ese momento, cómo quisiera que su padre, madre o responsable, conversara con usted? ¿Cómo quisiera que él respondiera a su duda? 6. Hacer del amor y de la amistad entre padre e hijo el sentimiento principal

  • El amor, la amistad, entre padres e hijos, debe ser fundamental en tales conversaciones. Si no hay afecto, no habrá respuesta positiva. Conocer a su adolescente es el primer paso. Percibir a través de la mirada, del habla, del cuerpo. Y no mentir sobre cualquiera que sea la pregunta. 7. Entender sus dudas

  • Los jóvenes buscan respuestas directas y no maquilladas. No buscan críticas, sino entendimiento. Quieren ser oídos. ¡Necesitamos oírlos! La espiritualidad es algo importante en la lectura con el joven.

  • 8. No juzgar o etiquetar

  • La fe puede ayudar en la lectura con el adolescente, pero usar la religión para criticar sus errores es diferente. ¿El joven será más temido a Dios o se rebelará? ¿Eres más fe? Necesitamos ser prudentes para que la fe en Dios sea fortalecida y no disminuida, que él practique su fe y sepa que el Salvador lo ama. 9. Confiar y ser confiable

  • La palabra clave en el asunto padres e hijos es la confianza. Cada persona tiene gusto de saber que se considera confiable. Cuando los padres e hijos se confían unos a otros, sin duda, la relación familiar es fortalecida y no hay motivos para temer cualquier tipo de conversación, por más difícil que pueda.

  • 10. Saber escuchar

  • Hacer preguntas es importante, pero saber oír es más, además, por supuesto, de saber ser AMIGO (a) del hijo (a). ¿La respuesta a las dudas de los adolescentes? ¡Amor, empatía, diálogo, amistad, confianza y sinceridad, siempre!