10 Cosas que usted no debe decir a una madre en el Día de las Madres
  • Cuando niño, oí una historia que nunca más olvidé. No sé si hay un autor, si el hecho es verídico o una simple forma de retratar lo que la madre debe significar para un hijo.

  • Comienza con una niña que se había perdido de su madre en un lugar donde muchas personas circulaban. Sin saber qué hacer, empezó a caminar en el intento de encontrar a su madre; se preguntaba a una y otra persona, pero nadie pudo ayudarla. En ese recorrido, ella encontró con el alcalde de la ciudad y al preguntarle llorosa si él sabía dónde su madre estaba el mismo se compadeció de la niña y resolvió ayudarla. La llevó a su gabinete y convocó a todos sus asesores, al delegado de policía, a todos los concejales y personas influyentes de la ciudad.

  • Delante de todos le dijo a la niña para describir cómo era su madre y que todos saldrían diligentemente en su búsqueda. "La madre es muy linda, es la más bella de todas las mujeres de esta ciudad, tiene cabellos largos y claros, su piel es suave y perfumada, sus manos son tan delicadas que al tocarme me siento, me protege y amada ".

  • Ante la descripción, salieron todos en busca de esa mujer por la ciudad y la región. En apenas un día había más de una decena de mujeres delante del gabinete del alcalde, eran todas muy bonitas. Pero la niña miró a todas ellas y dijo: "No, Señor Alcalde, ninguna de esas es mi madre". Todos se quedaron decepcionados, pues las más bellas mujeres de la ciudad estaban allí.

  • De repente pasa cabizbajo una vieja señora del otro lado de la calle, entonces los ojos de la niña se chascaron y ella grita: "¡Mamá, es ella, ahí está mi querida madre!". Todos miraron de nuevo a la fila de mujeres, pero la niña corre entre ellas y llega al otro lado de la calle y abraza a una señora de pelo largo y blanquecino por la edad, su piel estaba arrugada, pero tenía una mirada tierna y amorosa; al abrazar a su hija todos pudieron ver sus pequeñas y fuertes manos, y ante esa escena entendieron lo que ella quiso decir sobre seguridad y amor.

  • Entonces la niña se volvió y dijo orgullosa: "¡Vean, esta es mi madre, miren como ella es hermosa, es la más bella de todas las mujeres de esta ciudad". Y juntas siguieron a casa. Las personas que estaban allí pudieron entender que la niña describió a la madre que ella veía con el corazón y el amor que sentían la una por la otra.

  • Aproximándose el Día de las madres, con esa historia podemos reflexionar sobre cómo estamos viendo a nuestra madre, esté entre nosotros o no, qué diríamos a las personas si estuviéramos buscando? En este artículo quiero sugerir 10 cosas que NO debemos decir a nuestras madres, como hizo la niña que al describirla no dijo que era vieja, fruncida y arrugada.

  • No diga a su madre cuánto ha engordado o envejecido.

    1. No cubre de su madre un hermoso almuerzo, haga una sorpresa para ella.

    2. No recuerde momentos en que tuvo indiferencias con ella en su infancia o adolescencia.

    3. No digas a ella que pasó por allí rápido, sólo para darle un abrazo.

    4. No le diga cuánto está pasando por dificultades y si puede ayudarle.

    5. No deje que ella se dé cuenta de que su esposa o esposo no le gusta mucho la forma en que ella mima usted.

    6. No dejes que tus hijos la desaprovechen o que menosprecien la fecha tan especial, un día estará en la posición de ella y lo que esté enseñando hoy a ellos es lo que te harán.

    7. No diga a su madre que sólo el próximo Día de las Madres vendrá a verla de nuevo, aproveche cada momento que pueda.

    8. No diga a su madre que ella necesita cambiar en eso o en aquello, que necesita dejar de hacer eso o aquello.

    9. Finalmente el último NO que usted nunca debe decir a su madre en el Día de la Madre, esté cerca de usted en otra ciudad, país o aún en otra vida. En realidad esta sugerencia no se refiere a lo que usted no debe decir, pero al que usted no debe dejar de decir: ¡Madre, gracias por mi vida!

    10. Feliz dia de LAS MADRES. Las madres son especiales porque darían su vida por nosotros, por quedarse noches a nuestro lado cuando enfermamos, por amarnos, dar abrigo y cariño. Y aun si ella no pudo hacer todo eso, aún así, debemos ser agradecidos por el simple hecho de habernos dado la oportunidad de ganar un cuerpo donde nuestro espíritu pueda habitar y pasar por todas las experiencias que nos harán ser lo que Dios espera que, ser. No debemos juzgar si ella fue la mejor, si ella se quedó a nuestro lado en todos los momentos, si nos dio todo lo que necesitábamos, si nos protegió, si nos amamantó y alimentó.

  • Debemos respetar el hecho de habernos dado parte de su cuerpo para estar aquí, el resto quedará por cuenta de la misericordia y sabiduría de nuestro Padre Celestial.