10 Cosas que una madre nunca habló
  • Ser madre está entre los mayores desafíos en la vida de una mujer, porque nos sacrificamos día a día en beneficio de nuestras familias, sin embargo, son por esos actos que nos volvemos únicos en la vida de nuestros hijos.

  • El domingo del 29 de mayo, a las 22:00 yo había cerrado un texto, ya estaba exhausta, así que fui a dar un beso a mi hijo. Antes de acostarme, me dijo: "Madre, pensé que era estar despierta, esperando dar la medianoche para felicitarme." Entonces miré a los ojos de él y le dijo: "¿Podemos hacerlo mañana?" Él, como siempre, usó de bondad y gentileza conmigo, dijo que no habría problemas, sin embargo, yo conozco el tono de las palabras de él, conozco su mirada y allá en el fondo, él quería pedirme para quedarme despierta, él deseaba que yo fuera la primera persona a felicitarla, En ese momento, fui a mi cuarto y, inmediatamente, puse la alarma para despertar cuando estuviera faltando 5 minutos para 00:00, después de una cochilada, pero, tan pronto como el despertador tocó, fui a la habitación de él. "Él me dijo:" Usted se despertó y vino a darme las felicitaciones. "Nos abrazamos y cambiamos palabras de cariño. A continuación, volví a mi cuarto me sentía realizada, pues más uno el día que he podido hacer mi hijo feliz.

  • Hay 10 c las olas que las madres nunca hablamos. Son ellas:

  • 1. Estoy cansada

  • Sí, las madres también nos cansamos, sin embargo, nunca hablamos eso a nuestros hijos, porque no deseamos que ellos se sienta una carga en nuestras espaldas, pues queremos que ellos sepan que por ellos hacemos lo que sea necesario. Y si es necesario hacer 10 veces la misma cosa por ellos, nosotros las haremos porque las madres nunca descansan mientras los hijos no están bien.

  • 2. No puedo

  • No hay situación o imprevisto que las madres no solucionamos para ayudar a nuestros hijos. El "no puedo" no existe en el diccionario de una madre. Si nuestros hijos necesitan, las madres vamos a donde están, no importa el horario o lugar, siempre arreglamos maneras de llegar hasta ellos.

  • 3. Sea un "coito"

  • No, jamás queremos que nuestros hijos se vuelvan "los cochinos", haremos todo para que sean firmes y fuertes.

  • Sabemos que la vida no funciona del modo que nos gustaría y que nuestros hijos van a tener que lidiar con las duras lecciones de la vida, pues es parte esencial del crecimiento de ellos. Sin embargo, seremos firmes para que ellos aprendan por el ejemplo a ser también.

  • 4. Continúe llorando

  • El llanto es, muchas veces, resultado de nuestras acciones o de las acciones de otros que reflejan en nosotros, él también puede venir de las pérdidas.

  • La mayoría de las madres suele decir: "Engaña el llanto."

  • Nosotros, madres, sabemos que la vida sigue y que no sirve de lamentarse por lo que no funcionó, por eso intentamos al máximo enseñar esa lección a nuestros hijos, mientras ellos todavía están a nuestro lado. "Tragar el llanto" es la manera de pedirles: "¡Apoyo, es para su bien!" O "Aguante firme, eso va a pasar!"

  • 5. Espera hacer mis cosas primero

  • Las madres que conozco y yo misma priorizamos a nuestros hijos, cuidamos, alimentamos e investimos todo en ellos, pues ellos son nuestras prioridades.

  • Nosotros, madres, podemos quedarnos con hambre, podemos quedarnos un tiempo sucios, podemos usar nuestras ropas desgastadas, sentir cansadas y somnolientas, siempre y cuando nuestros hijos estén alimentados, limpios, bien arreglados y descansados. El bienestar de ellos es nuestra meta.

  • 6. Mi hijo no tiene capacidad

  • Las madres que aman a sus hijos siempre creen en su potencial, bajo ninguna hipótesis ellas dirán que no son capaces, porque saben que si lo hacen, ellos creer que no son ellos mismos.

  • La mayoría de las madres suele ser perceptiva, conoce a los hijos, su potencial y preferencias, por lo tanto, ellas serán sus mejores auxiliares en todas las elecciones de sus vidas.

  • 7. Mi hijo es ridículo. Las buenas madres nunca dirán a los hijos comentarios inapropiados y abusivos, pues su felicidad es prioridad para ellas.

  • Los hijos creen que son hermosos, inteligentes y valientes, porque sus madres lo han dicho y nadie puede cambiar eso. Estos tipos de niños se convierten en adultos seguros de sí mismos y listos para resolver cualquier situación, ellos tampoco se dejan influenciar por comentarios que no añaden nada en su vida.

  • 8. Mi hijo no vale nada

  • Los grandes hombres poseen muchos valores, porque tuvieron madres que les enseñaron y los educaron para ser lo que son. Una madre valerosa nunca permitirá que su hijo se sienta desvalorizado, ella jamás dejará salir de su boca que el hijo no vale nada, pues madres fueron hechas para elevar y nunca disminuir a sus hijos.

  • 9. Mi hijo fue un error

  • No importa cuáles sean las circunstancias, las madres, sabemos que, hijo nunca ha sido y no será un error, ya que son el mejor de nosotros.

  • Aunque no podemos prever el mañana para saber si ellos son buenos o no, eso no nos impide creer en lo mejor que hay en ellos.

  • Lo que proporcionaremos a los hijos, sea en la parte emocional, física y espiritual es lo que definirá en parte su carácter.

  • 10. Hijo, yo desisto de ti

  • Las mayorías de las madres se desesperan cuando percibe que los hijos están haciendo elecciones equivocadas, ellas se sacrifican para ayudarlos a vencer sus dolores, miedos y dudas. Sin embargo, estas heroínas nunca renuncian a ningún hijo, nunca dicen a los hijos que se cansan de ellos o van a abandonarlos. A pesar del cansancio e incluso lastimados con la vida errónea de los hijos, ellas permanecen fuertes y firmes, para no dejar que los hijos desistan de ellos mismos.

  • Mientras haya madres que no desisten de los hijos, todavía habrá hombres fuertes y valerosos en el mundo.