10 Secretos para una boda más productiva y significativa
  • Al casarnos, estábamos seguros de que viviríamos una eterna luna de miel. Creíamos que el amor era todo lo que necesitábamos y que no habría discusiones, divergencias o necesidad de adaptación. Hoy, después de algunos años de casada, amo a mi marido aún más, oigo con más atención lo que él tiene que decir y mi corazón late aún más fuerte cada vez que llega.

  • Todo esto es resultado de la maduración de ambos como individuos y como pareja que desea mantenerse unido y quiere un hogar armónico para criar a los hijos. Si su objetivo es ese también, sepa que las crisis y las peleas forman parte del crecimiento. Después de todo, cada uno trae para la relación todo el equipaje de su vida anterior.

  • 1. Impulse el otro hacia las conquistas que desea

  • Cada uno de nosotros tiene una meta en la vida. Alcanzar ese objetivo con la ayuda y la comprensión del cónyuge da un sabor más dulce al éxito. Sin embargo, podar las voluntades de nuestro marido o esposa es sofocar a la persona e impedir que se realice. El apoyo es la clave de un matrimonio feliz.

  • 2. Aprende a pensar en ti primero

  • No, eso no es egoísmo. Pensar en sí mismo y hacer lo que le da placer no deben ser motivos de culpa. Cuanto más seamos, más tendremos que donar a nuestro cónyuge ya nuestra familia. Se ama a sí mismo para ser capaz de amar al otro en la misma intensidad.

  • 3. Sean dos y sean al mismo tiempo

  • Este equilibrio sólo ocurre cuando ambos concluyen que compartir los objetivos de cada uno es beneficioso para los dos. Construir una relación sólida es como levantar una casa con habitaciones en las que se hace posible la soledad, cuando ésta es necesaria, y otros donde la pareja puede interactuar siempre que lo necesite.

  • 4. Disfrutar de la relación depende más de una actitud mental que de un conjunto de circunstancias.

  • No se quede esperando el momento adecuado para mejorar su matrimonio, pues nunca puede llegar. Comience ya y el primer paso para eso es entregarse sin salvedades al cónyuge. Bucear de cabeza en la relación es desvestirse de miedo y de inseguridad personal. Ustedes son iguales. Nadie es más o menos, mejor o peor que el otro y ambos están unidos con el propósito de ser felices juntos. 5. No tome nada por supuesto. Converse

  • Si tiene algo que le molesta en su cónyuge, hable. Si hay algo que no le agrada en sus actitudes, converse. No damos indirecta (las mujeres somos expertos en eso, pero los hombres sólo nos entienden cuando hablamos lo que queremos con todas las letras), pues la comprensión de uno puede ser diferente a la del otro. 6. Exprese sus sentimientos por el otro

  • No sirve de lamentarnos por las actitudes del otro, que nos dejan tristes o heridos. Nadie es responsable de nuestra felicidad a no ser nosotros mismos. Pero el otro puede hacernos más felices aún, cuando expresa sus sentimientos por nosotros. Por más que sepamos que el matrimonio es una gran prueba de amor, necesitamos reafirmación todo el tiempo. 7. Respete al otro como él es No creas que vas a poder cambiar tu cónyuge. Eso no existe. Este intento sólo le muestra que no le ama de verdad, porque sus defectos superan sus cualidades. Esta es la receta correcta para la frustración. Por más que usted no esté de acuerdo con su manera de actuar en determinados momentos, respete.

  • 8. Utilice los momentos de crisis para crecer

  • Dos caminos opuestos pueden ser elegidos después de una pelea o discusión: el del aprendizaje y el del alejamiento. Cuando uno de los cónyuges se muestra irreductible en sus ideas y creencias, queda ciego para los sentimientos y pensamientos del otro y acaba por escoger el camino equivocado. Pero si ambos son lo suficientemente maduros para utilizar las divergencias como herramienta para el aprendizaje, crecerán como pareja.

  • 9. Perdonar

  • El poder del perdón es grandioso. Perdone si su cónyuge no está tan feliz como usted está hoy. Perdona si trabaja más de lo que te gustaría. Perdón si no puede realizar las tareas de la forma que desea. En fin, perdona si lo amas.

  • 10. Sea optimista y bien humorado

  • La sonrisa es la mejor arma contra los reveses de la vida. Si tomamos estos hechos como motivo de mejora personal, si dejamos el pesimismo de lado y mantenemos una sonrisa estampada en el rostro, vivir se vuelve más fácil y compartir, más natural.