10 Razones por las que nunca hablaré mal de mi marido
  • La relación amorosa proporciona muchas lecciones importantes para la maduración personal. Entre ellas podemos citar el aprendizaje de la comprensión, compromiso, humildad y la conclusión de que la alegría de compartir la vida con quien se ama supera cualquier obstáculo.

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  • Pienso que no poner en evidencia lo que no le gusta en el cónyuge, mucho menos hablar mal de él, también es un aprendizaje de gran importancia. Mira por qué no hablo mal de mi marido.

  • 1- Yo lo escogí

  • Cuando me casé opté por dividir mi vida con él y entiendo que eso incluye convivir no sólo con sus cualidades, sino también con sus defectos.

  • 2- Hablar de él se compromete a mí misma

  • Sabe el dicho popular: "Dígales con quién tú andas y yo te diré quién eres? Es eso, no puedo depreciar a la persona con la que vivo sin menospreciarme igualmente.

  • 3- Tengo admiración por él. Si mantengo mi vida junto a él es porque veo en mi marido calidades apreciables, entonces valoro mi matrimonio, mi elección, mi vida.

  • 4- Soy compañera

  • Cualquier persona, incluso yo, tiene defectos, claro que no siempre mi marido actúa de acuerdo con mi voluntad, pero ahí es donde necesito mostrarme compañera y no llevar a público lo que sólo interesa a nosotros mismos .

  • 5- Respeto a mi marido

  • Cuando me refiero públicamente a lo que considero negativo en mi marido yo el humillo, además de, claro, humillar a mí misma. Tengo la concepción que actuando de esa forma estoy desatendiendo a mi marido y, consecuentemente, mi matrimonio.

  • 6- Denegrar sólo empeora todo

  • Creo en el poder del elogio sincero pautado en la admiración que prioriza lo bueno en detrimento de lo malo. Criticar o denigrar a mi marido sería lo mismo que envenenar mi matrimonio.

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  • 7- Busco soluciones

  • Claro que hay momentos en que desahogarse con alguien de mi confianza puede ser fundamental para que me fortalezca ante las dificultades de la vida a dos. Esto es saludable y hasta recomendable, siempre que no configure "hablar mal" y sí buscar ayuda. "Es verdad que hay momentos en que los errores de la persona amada son más serios, más aflictivos o más estresantes, y también es verdad que hay momentos en que nos sentimos menos capaces de condescender, de valorar aquello que él / la tiene de bueno, pero eso no puede equivaler a permitir que la frustración o el desagrado se transforme en rutinas de hipercrítica y desprecio.

  • 8- Yo reconozco límites. Yo entiendo que hay situaciones en el matrimonio que están limitadas a la pareja, por lo que no deben ser compartidas con otras personas. Lo que es íntimo necesita ser tratado dentro de los límites de la intimidad.

  • 9- Conversación con él

  • Cuando me siento herida, ofendida o triste por alguna acción de él, prefiero llamarlo para un diálogo sincero por el cual yo pueda, respetuosamente, aclarar mis sentimientos y lo que me gustaría que se hiciera al respecto. Si el problema es con él; es para él que debo referirme.

  • 10- Yo lo amo

  • Por encima de cualquier otra proposición yo amo a mi marido y eso representa mucho en mi vida, así que entiendo que cuando hago algo que pueda herirme es a mí que lo machoro primero. Por estas y por otras es que yo pienso: si es para hablar de mi marido, entonces que resalte lo que es admirable en él.

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